
La DJ Mikaela, prima del presidente de Azerbaiyán, fue detenida en Grecia por cargos de tráfico de drogas. En Reino Unido fue acusada de blanqueo de capitales por casi US$20 millones
La política internacional y el entretenimiento se entrelazan en una noticia que está dando la vuelta al mundo. Izzat Khanim Javadova, prima del el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, conocida en los escenarios de música electrónica como DJ Mikaela Jav, fue arrestada el pasado 30 de diciembre en una fiesta privada cerca de Atenas, Grecia, bajo sospecha de tráfico de drogas.
Según informó la portavoz de la policía griega, Konstantina Dimoglidou, las autoridades encontraron “paquetes de drogas y una cantidad significativa de dinero en efectivo injustificada, que presuntamente proviene del tráfico de drogas”. La DJ de 43 años enfrenta cargos por consumo y tráfico de sustancias ilegales. Durante la redada, diez personas fueron detenidas, incluyendo a Javadova, quien participaba en una fiesta descrita como una “Tekno Berlin Kinky Party dedicada al amor y a la música.”
En declaraciones recogidas por la emisora griega ERT, Javadova negó categóricamente las acusaciones: “Yo no organicé la fiesta ni envié invitaciones por internet… Además, no me encontraron drogas”, dijo. La DJ también señaló que considera las acusaciones como un ataque contra la comunidad LGBTQ, insinuando prejuicios en la percepción de estas reuniones.
La detención de Javadova no es el primer escándalo que involucra a la prima del presidente Aliyev. En 2021, una investigación conjunta del Proyecto de Informes sobre Crimen Organizado y Corrupción (OCCRP) y Transparencia Internacional reveló que Javadova y su esposo, Suleyman Javadov, estaban siendo investigados por la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) del Reino Unido. La pareja supuestamente canalizó 13,9 millones de libras esterlinas (aproximadamente 19,6 millones de dólares) al Reino Unido a través de un entramado de 20 empresas offshore. Seis de estas empresas formaban parte de la infame “lavandería azerbaiyana”, un esquema de lavado de dinero por un valor total de 2.900 millones de dólares que permitió a la élite gobernante de Azerbaiyán malversar fondos y sobornar a figuras políticas occidentales.

En un acuerdo con la NCA en 2022, Javadova y su esposo admitieron haber introducido fondos de manera ilegal al Reino Unido y se vieron obligados a devolver 4 millones de libras. Este dinero había sido transferido como parte de su participación en el programa de “visas doradas”, diseñado para atraer inversiones extranjeras al Reino Unido. Durante un periodo entre 2008 y 2015, el 97% de los solicitantes de estas visas estaban sujetos a mínimos controles sobre la legitimidad de su riqueza.
El caso ha generado una ola de reacciones en Grecia y Azerbaiyán. Mientras la investigación judicial sigue su curso, Javadova continúa afirmando su inocencia. Sin embargo, el contexto histórico de su familia y su implicación previa en casos de corrupción complican su situación.
Las implicaciones diplomáticas también son significativas. La detención de un miembro de la familia Aliyev podría tensar aún más las relaciones entre Azerbaiyán y los países europeos, especialmente en un momento en el que los líderes internacionales miran con lupa el régimen de Aliyev debido a acusaciones de violaciones de derechos humanos y corrupción.






