
La ministra Zhanna Andreasyan denuncia el "historial de despidos y cierres" de escuelas de la oposición armenia. 🇦🇲📚 📉 Educación revela que los gobiernos anteriores despidieron a 15,000 docentes y hundieron las notas rurales en la prueba TIMSS. 🏛️
La ministra de Educación, Ciencia, Cultura y Deporte de la República de Armenia, Zhanna Andreasyan, lanzó una dura y detallada crítica por el “historial de destrucción” del sistema educativo por las fuerzas políticas que cuestionan la gestión educativa actual en el marco de la campaña para las elecciones parlamentarias del próximo 7 de junio.
A través de sus redes oficiales, la ministra acusó a los partidos tradicionales de sufrir de “problemas de memoria” y de ser los verdaderos artífices de la degradación y la desigualdad estructural que arrastró el sistema escolar del país durante dos décadas.
Andreasyan desglosó datos históricos y legislativos que evidencian cómo las políticas de “racionalización” y “optimización” ejecutadas entre 2001 y 2017 por los gobiernos anteriores provocaron despidos masivos de docentes, el desmantelamiento de escuelas rurales y una profunda brecha académica entre el campo y las ciudades.
La ministra recordó que el Programa Estatal para el Desarrollo de la Educación para el período 2001-2005, aprobado como ley por la Asamblea Nacional de la época, camufló bajo el término de “optimización” un agresivo plan de recortes. Solo en el primer año de su implementación, se clausuraron 36 escuelas en zonas urbanas y suburbanas.
Las consecuencias de este programa en el cuerpo docente y en las condiciones de las aulas fueron devastadoras: entre 2002 y 2007, aproximadamente 15.000 docentes fueron apartados del sistema. Aunque se anunció que la medida afectaría a personal en edad de jubilación, en la primera ronda de 7,251 despidos, solo el 14% eran jubilados.
El proceso dejó fuera a cientos de profesionales cualificados, mientras que conocidos, amigos y personas con alta posición económica conservaron sus puestos amparados por las redes clientelares del antiguo régimen.
Luego, dijo que la carga horaria semanal de los profesores se incrementó de 18 a 22 horas y se elevó drásticamente la densidad de alumnos por aula, destruyendo la calidad de la enseñanza con el único fin de recortar gastos públicos.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia de Andreasyan se centró en la creación de aulas fusionadas de dos o tres grados simultáneos en las comunidades rurales con baja matrícula. En la práctica, esto obligó a niños de sexto, séptimo y octavo grado a compartir un mismo espacio físico, forzando a un único profesor a fragmentar una clase de 45 minutos para impartir tres temarios completamente distintos.
Este enfoque provocó una brecha de desigualdad académica severa, respaldada por indicadores internacionales: los informes del programa internacional TIMSS confirmaron que los alumnos de cuarto y octavo grado de zonas urbanas superaban ampliamente a los rurales en matemáticas y ciencias naturales. Además, la evaluación demostró que los resultados nacionales en matemáticas en 2015 fueron inferiores a los de 2003, confirmando un declive sostenido.

Por otra parte, los estudiantes de las ciudades promediaban más de dos puntos por encima de los alumnos rurales en los exámenes estatales de matemáticas.
La falta de un sistema educativo digno obligó a miles de familias a abandonar sus pueblos y mudarse a los grandes centros urbanos para que sus hijos no tuvieran que recibir “clases de física de 15 minutos”.
Para demostrar que estas prácticas se extendieron hasta el final del antiguo régimen, la ministra Andreasyan aireó un decreto específico del Partido Republicano fechado el 24 de agosto de 2017. Durante una sesión ordinaria de gobierno, a solo una semana del inicio del año escolar en septiembre, el Ejecutivo reorganizó y clausuró 15 escuelas simultáneamente (6 en Ereván y 9 en regiones del interior).
«La desvergüenza debe tener sus límites. Quienes destruyeron el sistema educativo con estos programas, profundizaron la desigualdad y persiguieron ferozmente los planes de certificación docente que hoy implementamos, son los que hoy se atreven a cuestionar nuestro sistema», sentenció la funcionaria.
La ministra concluyó citando informes de organizaciones civiles de 2017, los cuales revelaron que las familias no tuvieron margen de tiempo para reubicar adecuadamente a sus hijos. Para agravar la situación, en el 50% de los casos analizados por los beneficiarios, las escuelas receptoras presentaban peores condiciones de infraestructura, edificios deteriorados y menos equipamiento que los centros escolares de origen que habían sido de facto clausurados.






