
🇷🇺🚂💥Rusia con Armenia cruzando la región ocupada de Abjasia y territorio de Georgia. Kocharyan apoya la idea en oposición al TRIPP. Georgia la rechaza
Un sector de la inteligencia de la Federación Rusa lanzó una propuesta logística que busca alterar el mapa geopolítico del Cáucaso Sur. El director del Instituto Nacional para el Desarrollo de las Comunicaciones de la Federación Rusa, Vladislav Gasumyanov, propuso la apertura de un nuevo corredor de transporte de mercancías. El proyecto, bautizado de forma provocativa como «La Vía Putin», iniciaría en territorio ruso, atravesaría la región ocupada de Abjasia y cruzaría el territorio soberano de Georgia hasta conectar de forma directa con Armenia.
De acuerdo con un reporte de la agencia de noticias Turan Union, los estrategas de Moscú presentan esta ruta como una alternativa directa al Programa de Cooperación de Transporte Regional (TRIPP). Sin embargo, analistas regionales advierten que la iniciativa no constituye un plan técnico real, sino una operación de presión política diseñada para desgastar la soberanía de los Estados involucrados.
Las fuentes abiertas revelan que Vladislav Gasumyanov posee un perfil estrictamente ligado a los servicios de inteligencia y no al análisis económico. Nacido en Bakú en 1959, se graduó en el Instituto de Aviación Civil de Kiev antes de ingresar a la KGB de la Unión Soviética en 1982. A mediados de la década de 1980, la cúpula soviética lo asignó al departamento de la KGB en el Alto Karabaj.
Tras la disolución de la URSS, el funcionario coordinó el centro de análisis de información del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), alcanzando el rango militar de general de división. Diversos informes de inteligencia militar confirman que, en la actualidad, Gasumyanov se desempeña como un cuadro de alto rango dentro del Servicio Federal de Seguridad (FSB), la principal agencia sucesora de la KGB.

La difusión del proyecto generó una inmediata tormenta política en Georgia. Ante las enérgicas protestas de los partidos de la oposición georgiana por la violación de su integridad territorial, el gobierno de Tiflis emitió una declaración oficial de urgencia. Las autoridades georgianas aseguraron de forma taxativa que el ejecutivo nacional “no está discutiendo tal asunto y nunca lo ha discutido” en ninguna mesa de negociación bilateral.
Por el contrario, la propuesta encontró eco en la campaña electoral de Armenia. El líder de la alianza opositora Armenia y expresidente del país, Robert Kocharyan, defendió públicamente la “posibilidad de restablecer el ferrocarril abjasio” como la única vía efectiva para romper el bloqueo económico que asfixia a la república. Esta postura sirve de munición para que el bloque opositor acuse al primer ministro Nikol Pashinyan de debilidad y de convertir al país en un tablero de experimentación geopolítica.
Los analistas internacionales interpretan que la difusión de «La Vía Putin» marca el enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre el Kremlin y el gobierno georgiano. Moscú utiliza este corredor para presionar a Georgia hacia el reconocimiento definitivo de la independencia de Abjasia, mientras avanza en paralelo el proceso de anexión de facto de Osetia del Sur.
En este complejo escenario, sembrar en la opinión pública armenia la falsa expectativa de un corredor alternativo a través de zonas en disputa busca un objetivo nítido: generar recelos y desacuerdos profundos entre los gobiernos de Georgia y Armenia. De consolidarse esta ruptura diplomática en el Cáucaso, el único beneficiario estratégico en el reparto de influencias regionales será Azerbaiyán, que consolidará su hegemonía sobre las rutas comerciales existentes.






