
🔥 La función “Acerca de esta cuenta” en X (ex Twitter) destapó redes MAGA falsas operadas desde Nigeria, Bangladés y otros países. Miles cayeron en la ficción de identidades políticas importadas. Transparencia, caos y sospechas. 🌐⚠️
La herramienta “Acerca de esta cuenta” en X (ex Twitter) volvió a generar un terremoto digital. La plataforma activó la función entre el 21 y el 22 de noviembre y mostró datos clave sobre miles de usuarios: país de registro, fecha de creación y cambios de nombre. Luego redujo su alcance el 23 de noviembre por una avalancha de quejas. Sin embargo, la breve ventana bastó para revelar una red masiva de perfiles políticos falsos.
Por ejemplo:}
▪️Ivanka News — (1 millón de suscriptores, publicaciones sobre Trump, migración e islam) — Nigeria.
▪️MAGA Nation — 39.000 suscriptores — Europa del Este (fuera de la UE).
▪️America First — (67.000 suscriptores) — Bangladés. ▪️Maga Scope — (51.000 suscriptores) — Nigeria.
▪️Dark Maga — (15.000 suscriptores) — Tailandia.
▪️William Albrech — (16.200 suscriptores / patriota ultra-MAGA) — Nigeria.
La herramienta mostró que docenas de cuentas que parecían apoyar al movimiento MAGA y a Donald Trump no estaban en Estados Unidos. Muchas operaban desde Nigeria, Bangladés, India, Pakistán, Afganistán, Serbia y Macedonia del Norte. También desde regiones de Europa del Este.
Los datos expuestos sorprendieron a los usuarios. Perfiles con miles de seguidores publicaban contenido sobre migración, islam, política interna estadounidense y temas identitarios. Los países de origen que aparecieron rompieron esa narrativa. El caso de Ivanka News, con un millón de seguidores y actividad centrada en Trump, quedó registrado en Nigeria. Otros ejemplos similares mostraron el mismo patrón.

La función también destapó cuentas que se presentaban como prorrusas, proiraníes, propalestinas y proisraelíes. El denominador común fue el mismo. Grupos de usuarios que construyeron identidades políticas ajenas a sus ubicaciones reales. La función permitió ver conexiones que no encajaban con su discurso público.
Varios analistas señalaron que la transparencia digital expuso un fenómeno preocupante. Cuentas que influyen en debates sensibles funcionaron desde países sin relación directa con los temas que abordaban. Algunas buscaban operar dentro de la conversación estadounidense con estética local y narrativa extrema.
La plataforma X (ex Twitter) intentó limitar el impacto de la herramienta. Las discusiones, sin embargo, continuaron. Usuarios exigieron medidas efectivas contra redes organizadas que construyen falsas identidades políticas. Expertos en desinformación vieron la filtración como una prueba de la escala global del problema.
El episodio volvió a plantear preguntas sobre manipulación digital, identidad política y transparencia en redes. La función expuso lo que muchos intuían. El ecosistema de cuentas extremistas y polarizadas creció gracias a perfiles que nunca estuvieron en el país que decían representar.






