
El Gobierno de Turquía atacó con dureza a las autoridades de Grecia. Todo pasó por la conmemoración del Genocidio Griego Póntico, donde Atenas denuncia la muerte de 353.000 personas bajo el Imperio Otomano. Ankara dice que la acusación no tiene base legal y que busca tapar los crímenes históricos de Grecia. 📈
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía criticó con dureza a las autoridades de Grecia debido a los actos públicos conmemorativos del Día de Recuerdo del Genocidio Griego Póntico. Ankara acusó formalmente al gobierno heleno de utilizar los acontecimientos históricos con fines puramente políticos y de reavivar disputas que dañan las relaciones bilaterales.
El cruce diplomático ocurrió en una fecha de profunda contradicción simbólica para ambas naciones. Mientras las autoridades de Turquía conmemoran el inicio de su guerra de independencia en Anatolia, el Estado griego rinde homenaje a las víctimas de la comunidad cristiana ortodoxa del Mar Negro.
La cancillería turca instó a los funcionarios de Atenas a buscar canales orientados hacia la cooperación pacífica. El comunicado oficial pidió abandonar las narrativas que promueven la animosidad entre los pueblos del arco mediterráneo.
El primer ministro heleno, Kyriakos Mitsotakis, defendió la validez de la conmemoración mediante mensajes oficiales difundidos en los medios públicos de comunicación. El mandatario recordó lo que denominó como el exterminio sistemático de 353.000 compatriotas griegos pónticos a manos del Imperio Otomano.
El jefe de Estado griego denunció la ejecución de marchas de la muerte, persecuciones religiosas y la destrucción masiva de iglesias y monasterios. Por su parte, el presidente del parlamento de Grecia, Konstantinos Tasoulas, catalogó los crímenes históricos como delitos de lesa humanidad.
La conmemoración oficial del 19 de mayo quedó establecida en el territorio heleno mediante la sanción de la Ley 2193 en 1994. Los funcionarios griegos sustentan su reclamo internacional en una resolución emitida por la Asociación Internacional de Académicos de Genocidio en el año 2007.

El Ministerio de Defensa Nacional de Turquía rechazó los fundamentos jurídicos de la legislación aprobada por el parlamento griego. El organismo militar turco afirmó que las acusaciones de la administración helena buscan ocultar las atrocidades del propio ejército griego en la guerra greco-turca.
Los diplomáticos de Ankara recordaron la destrucción cometida en Anatolia Occidental tras el desembarco de las tropas enemigas en Esmirna en 1919. El gobierno de Turquía también exigió el reconocimiento de episodios históricos sangrientos como la masacre de Tripolitsa de 1821.
La representación oficial de Turquía citó como argumento de defensa el artículo 59 del Tratado de Lausana firmado en el año 1923. El texto internacional establece que el gobierno de Grecia reconoció su obligación de reparar los daños económicos provocados por su administración militar.
Este tenso intercambio de notas oficiales ocurre en un período de extrema fragilidad para los canales de diálogo diplomático. Ambas naciones intentan mantener conversaciones estables a pesar de sostener fuertes disputas territoriales sobre el mar Egeo, la soberanía de Chipre y los flujos migratorios.






