
🚀 ¡Hito educativo! TUMO celebra 15 años de innovación con 25 centros en 15 países, llevando la inteligencia artificial a las aulas de hoy. 🎓 El revolucionario modelo educativo nacido en Armenia se expande por el mundo para enseñar a los jóvenes a programar el futuro con la IA.
El Centro TUMO de Tecnologías Creativas celebra 15 años de trayectoria consolidándose como una de las redes de educación no formal más influyentes del mundo. Lo que comenzó en 2011 como un proyecto único en Ereván, se ha expandido hasta contar con 25 centros en 15 países para finales de este año.
En entrevista con la directora de TUMO, Marie Lou Papazyan, se repasó el impacto de este modelo educativo que busca preparar a los jóvenes para un mercado laboral en constante cambio tecnológico.

Para Papazyan, el mayor logro de TUMO no se mide en números de estudiantes o sedes, sino en haber creado un entorno donde los adolescentes aprenden a tomar el control de su propia formación y a pensar de manera independiente.
Ante el avance imparable de la inteligencia artificial (IA), el centro ha sabido adaptarse velozmente:
“Nuestros estudiantes no solo aprenden cómo funcionan los sistemas de IA, sino que también los utilizan en programación, diseño, animación, música y otros proyectos. El enfoque de TUMO siempre ha sido el mismo: responder a los cambios tecnológicos lo más rápido posible e integrarlos en la educación”.
Esta metodología de vanguardia le valió al centro el prestigioso Premio WISE a la Educación, gracias a sus innovadores programas de alfabetización en IA.

Con el fin de democratizar el acceso a las herramientas del futuro, la red sigue creciendo dentro de Armenia. Próximamente se inaugurarán nuevas sedes en Masis, Armavir y Vanadzor, cumpliendo el objetivo de ofrecer las mismas oportunidades de desarrollo técnico y creativo fuera de la capital.
Además, el ecosistema de TUMO ha extendido su oferta al público adulto para responder a las demandas de reconversión profesional del mercado mediante tres grandes iniciativas:
A quince años de su fundación, el modelo educativo armenio continúa demostrando que la adaptabilidad y el autoaprendizaje son las mejores herramientas para navegar el siglo XXI.






