
⚖️ El famoso empresario James Tufenkian demanda al Estado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. 🏛️🇺🇸 Dice que le quitaron un terreno para el proyecto "Viejo Ereván" sin pagar lo justo. 💰
El empresario estadounidense James Tufenkian, fundador de Tufenkian Heritage Hotels, ha elevado su disputa legal contra el Estado armenio ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). La demanda surge tras una batalla judicial de décadas por una propiedad en el centro de Ereván que ha bloqueado la expansión de su cadena hotelera.
La empresa Tufenkian Trans Caucasus LLC adquirió el inmueble en la calle Pavstots Buzand 32 en el año 2000. Sin embargo, en 2002, el gobierno armenio designó el terreno como de “dominio público” para integrarlo en el polémico proyecto arquitectónico Hin Yerevan (Viejo Ereván).
El proyecto Viejo Ereván busca reconstruir la estética de la capital de finales del siglo XIX, pero la obra ha estado marcada por retrasos desde su aprobación en 2005. Tras ver desestimadas sus demandas en todas las instancias nacionales, incluyendo el Tribunal Constitucional de Armenia en diciembre de 2025, Tufenkian acude a Estrasburgo.
La defensa del empresario, liderada por el abogado Mikael Danielyan, alega violaciones graves al Convenio Europeo de Derechos Humanos. La solicitud al TEDH, presentada el 26 de febrero de 2026, reclama el reconocimiento de vulneraciones al derecho de propiedad, a un juicio justo y a la no discriminación.

El conflicto central reside en la abismal diferencia entre las tasaciones de la propiedad de 693 metros cuadrados. Mientras el promotor del proyecto, Old City CJSC, ofreció 642 millones de AMD, las peritaciones independientes de Tufenkian elevan el valor de compensación por encima de los 1.200 millones de AMD.
El promotor del proyecto, propiedad de Vartan Sirmakes —cofundador de Frank Muller y accionista bancario—, ha cuestionado la legalidad de la compra original de Tufenkian. Old City CJSC sostiene que el Estado ya había compensado a una propietaria anterior, por lo que no correspondería un nuevo pago.
No obstante, la defensa de Tufenkian califica este argumento de infundado. Sostienen que la empresa es una adquirente de buena fe con derechos registrados legalmente en el Catastro desde hace 26 años, proceso que el propio Gobierno validó en decretos posteriores.






