
El expresidente Donald Trump dijo que apoya la firma de un tratado de paz entre Armenia y Azerbaiyán, apuntando a la estabilidad en el Cáucaso Sur y el fin de conflictos históricos.
Durante la reciente reunión del Consejo Asesor del Corredor de Gas del Sur, celebrada en Bakú, el asesor del Departamento de Estado de EE.UU., Eric Jacobs, informó que el expresidente Donald Trump “espera con gran interés la firma del tratado de paz entre Armenia y Azerbaiyán”. Este anuncio podría representar un cambio significativo en la dinámica de la región, históricamente afectada por conflictos en torno a Nagorno-Karabaj.
Jacobs mencionó que una paz duradera beneficiaría tanto a Armenia como a Azerbaiyán, afirmando que “estabilizará el Cáucaso Sur y abrirá oportunidades de desarrollo económico, según cita SoyArmenio.com.
El 13 de marzo, Armenia y Azerbaiyán anunciaron la finalización del trabajo técnico sobre un tratado de paz bilateral. Este progreso es un hito significativo tras años de enfrentamientos y negociaciones fallidas. Las partes acordaron tratar dos temas cruciales: la retirada de fuerzas extranjeras y la renuncia a reclamos internacionales.
Desde Ereván, los funcionarios han expresado su disposición a “consultar con la parte azerbaiyana sobre el momento y lugar de la firma”, de acuerdo a información de SoyArmenio.com. Sin embargo, Azerbaiyán ha condicionado el avance a reformas constitucionales en Armenia y la disolución del Grupo de Minsk de la OSCE, que ha mediado en el conflicto durante décadas.

La influencia estadounidense se ha intensificado en los últimos meses. Stephen Witkoff, enviado especial del presidente Biden, recalcó en una entrevista que su enfoque “debe ser pragmático”, donde destacó que “si no hay confianza en el diálogo, no tiene sentido perder el tiempo.
Witkoff comparó este conflicto con otros en la región y enfatizó que “los mismos principios aplican a las negociaciones con actores como Irán, Rusia y Ucrania, y también con Armenia y Azerbaiyán”.
A pesar de las esperanzas que suscita el tratado, la situación en la frontera sigue siendo tensa. Recientemente, el Ministerio de Defensa de Azerbaiyán acusó a Armenia de violaciones del alto al fuego, lo que fue negado desde Ereván. Estas tensiones revelan que, aunque se han logrado avances, la región continúa siendo inestable, lo que resalta la necesidad de un acuerdo formal para garantizar la paz.






