
🕌 ¡Fricción entre aliados! La prohibición del velo en colegios de Azerbaiyán provoca una dura respuesta de Turquía. 👇 Leé los detalles.
Las restricciones al uso del velo islámico o hiyab en los colegios de Azerbaiyán han provocado un inusual distanciamiento político con Turquía, resquebrajando la premisa estratégica de «dos naciones, un solo Estado». De este modo, la entrada en vigor de la Resolución N.º 309 sobre la vestimenta en la educación pública azerbaiyana desencadenó acusaciones mutuas de injerencia interna y declaraciones cruzadas entre el partido gobernante de Ilham Aliyev y la cúpula del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Recep Tayyip Erdogan.
El conflicto político se intensificó tras las publicaciones en redes sociales de Oktay Saral, asesor principal del presidente turco, quien calificó de inaceptable impedir la asistencia a clases a las alumnas con hiyab, señalando que «el velo no es un obstáculo, es un requisito de fe». Asimismo, las críticas del diputado turco Müfit Aydın y comparaciones periodísticas en Ankara con el golpe de Estado posmoderno de 1997 en Turquía provocaron una respuesta categórica de Bakú.
El oficialista Partido Nuevo Azerbaiyán tildó los comentarios de la dirigencia turca de «populistas e irresponsables», advirtiendo que las injerencias en el orden constitucional laico azerbaiyano pueden deteriorar las relaciones bilaterales. La tensión institucional derivó en protestas civiles frente al Consulado General de Azerbaiyán en Estambul y la Embajada en Ankara.

Las restricciones aplicadas por el Ministerio de Ciencia y Educación azerbaiyano se amparan en las reformas a la Ley de Educación General aprobadas en julio, así como en las recientes normas sobre la apariencia del cuerpo docente para resguardar la educación laica. Además, mientras figuras opositoras turcas como Kemal Kılıçdaroğlu respaldaron el reclamo por la libertad de vestimenta, sectores nacionalistas del MHP llamaron a la calma invocando la Declaración de Shushi para preservar la alianza militar y geopolítica.
Esta grieta sociorreligiosa evidencia los matices ideológicos entre el modelo secular de Bakú y la agenda conservadora de Ankara. En consecuencia, ambas cancillerías deberán gestionar las discrepancias en el ámbito normativo interno para evitar un impacto prolongado en la integración comercial y de seguridad del Cáucaso Meridional.






