
⚠️ Siria presiona a los kurdos. EE. UU. retira su respaldo y apuesta por la unidad nacional. El tablero cambia.
El conflicto en el noreste de Siria entró en una nueva fase. Damasco presentó un ultimátum a los kurdos sirios, mientras Estados Unidos confirmó el fin de su apoyo político-militar diferenciado.
El alto el fuego entró en vigor la tarde del 20 de enero, tras el avance de fuerzas gubernamentales sirias en regiones nororientales. La presidencia siria publicó una hoja de ruta que fija plazos concretos.
El gobierno sirio otorgó a los kurdos cuatro días para presentar un plan integral de integración al Estado. A cambio, prometió no ingresar en los centros urbanos de Hasakeh y Ghamishli, y limitar el despliegue militar a los suburbios.
Las autoridades exigieron además que los kurdos propongan candidatos para gobernador de Hasakeh y cargos estatales, incluido el de viceministro de Defensa. La Constitución garantizaría el uso del idioma kurdo y otros derechos culturales.
Mientras la decisión queda en manos kurdas, Estados Unidos aceleró el escenario político. El enviado especial para Siria, Tom Barak, declaró que Washington ya no ve un futuro autónomo para los kurdos.
“El apoyo brindado a los kurdos se ha agotado en gran medida”, afirmó Barak. Subrayó que el gobierno de transición sirio debe concentrarse ahora en combatir a ISIS.
Barak confirmó que la misión de las Fuerzas Democráticas Sirias llegó a su fin. “Estados Unidos no está interesado en una presencia militar a largo plazo en Siria”, sostuvo, según medios turcos.
Según Barak, la integración ofrece una “oportunidad única” para los kurdos. Promete plenos derechos civiles, reconocimiento constitucional y participación en la administración estatal.
Washington dejó claro que no respaldará separatismo ni federalismo. La prioridad será destruir los restos de ISIS y fortalecer la unidad nacional siria.

No todos los kurdos apoyan la vía negociada. La noche del 20 de enero se registraron incidentes en la frontera turco-siria. Kurdos de Turquía intentaron cruzar para ayudar a familiares en Siria.
En uno de los puestos de control se produjeron disturbios y daños a la bandera turca, según fuentes locales.
En este contexto, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, mantuvo una conversación telefónica con Donald Trump. Ambos abordaron Siria, la lucha contra ISIS y la estabilidad regional.
Erdogan destacó que la unidad e integridad territorial de Siria resultan “fundamentales” para Ankara. También dialogaron sobre Gaza y una posible coordinación diplomática.
Trump calificó la llamada como “positiva”, reforzando la sintonía entre Washington y Ankara.






