
¡Alerta en Ereván! ⚠️🇦🇲 El líder de Armenia Fuerte y dueño de Tashir, Samvel Karapetyan, anunció un "plan secreto" para derrocar al primer ministro Nikol Pashinyan. La oposición espera el fallo clave del Tribunal Constitucional este 4 de julio. 🧵
La tensión postelectoral en la República de Armenia alcanzó su punto más álgido este 30 de junio de 2026. Samvel Karapetyan, líder de la alianza opositora Armenia Fuerte y presidente del influyente conglomerado empresarial Grupo Tashir, sacudió el panorama político al anunciar la existencia de una estrategia confidencial diseñada para derrocar de forma exprés la administración del primer ministro Nikol Pashinyan.
El magnate y dirigente político ofreció sus declaraciones en el patio del Tribunal Constitucional, donde los magistrados examinan de manera unificada las demandas de impugnación presentadas por siete agrupaciones políticas contra el escrutinio de las elecciones legislativas del pasado 7 de junio. Karapetyan aseguró que, aunque por el momento agotarán los mecanismos legales y constitucionales, no dudarán en convocar movilizaciones callejeras masivas si el veredicto del tribunal no cumple con las exigencias de la oposición.
El líder de Armenia Fuerte evitó de forma deliberada precisar los plazos cronológicos de su ofensiva contra el gobierno, limitándose a señalar ante los periodistas: «Tenemos un plan secreto que no revelaré; ya lo verán». Asimismo, planteó que el Tribunal Constitucional cuenta con plenas atribuciones legales para decretar una segunda vuelta de los comicios parlamentarios debido a las presuntas irregularidades fiscales e institucionales presentadas en el expediente.
Karapetyan arremetió contra la gestión de Pashinyan, afirmando que el primer ministro «fracasa a diario» y citó como ejemplo los problemas logísticos en la implementación del nuevo Seguro Médico Universal. «Pronto Pashinyan se convertirá en su propia oposición. Si no hacemos nada, él mismo se autoeliminará», sentenció el empresario, aludiendo también a las polémicas declaraciones del propio mandatario, quien desde la tribuna del parlamento desafió a la oposición a manifestarse en las calles.
Respecto al debate interno sobre si los diputados electos de Armenia Fuerte deben o no asumir sus actas en la nueva Asamblea Nacional, Karapetyan reveló que el bloque se encuentra dividido: un 60% de su equipo y votantes se inclina por ingresar al parlamento para combatir desde los escaños, mientras que un 40% rechaza categóricamente ocupar los puestos. El dictamen definitivo sobre el boicot parlamentario se consensuará una vez se conozca el fallo judicial.

Las elecciones del 7 de junio ratificaron la mayoría oficialista, pero dejaron un escenario polarizado y judicializado, donde el 49,74% de los votos del partido gobernante está siendo cuestionado por un frente de siete fuerzas de la oposición. El Tribunal Constitucional tiene fijada la lectura de su fallo inapelable para el próximo 4 de julio.
Otro foco de conflicto inmediato es el plano empresarial y de infraestructura. Al ser consultado sobre las declaraciones del administrador interino de la Compañía Nacional de Energía Eléctrica, Romanos Petrosyan, quien anunció que el Estado nacionalizará en julio la empresa “Redes Eléctricas de Armenia” (propiedad del holding Tashir de Karapetyan), el magnate desestimó la advertencia de manera tajante: «No se lo tomen en serio. Han abandonado los indicadores energéticos del país a su suerte y hoy sus balances son catastróficos. Estarían muy contentos si no hubieran tomado esas medidas», concluyó.






