
🚨 Control total en Rusia: El gobierno obligará a los migrantes a registrar un celular con GPS para monitorear su ubicación las 24 horas. Nuevas leyes migratorias de Putin: Los hijos de migrantes que cumplan 18 años deberán pagar tasa de trabajo o ser deportados en 30 días. 📜
Rusia planea implementar un sistema de vigilancia electrónica permanente para controlar de forma estricta a los extranjeros que residan o trabajen en su territorio. Las autoridades federales proyectan el uso obligatorio de dispositivos móviles para monitorear en tiempo real el desplazamiento de la población extranjera.

El vicesecretario general del Ministerio del Interior de Rusia, Igor Zubov, anunció la medida ante el Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación. De acuerdo con las declaraciones del funcionario, todo migrante laboral o residente de larga duración estará obligado a adquirir un teléfono móvil al momento de realizar su registro.
Este dispositivo móvil alojará un perfil electrónico vinculado directamente al usuario. El sistema impedirá que los extranjeros puedan cambiar de lugar de residencia o trasladarse entre diferentes asentamientos y ciudades sin contar con una autorización policial previa.
Aunque Zubov no detalló si la medida se aplicará mediante una reforma de ley o por decreto interno, se anticipa que el gobierno federal presentará la propuesta ante el legislativo tras los próximos comicios de la Duma Estatal. La restricción de movimiento bajo vigilancia de 24 horas afectará tanto a los nuevos ingresantes como a quienes ya cuentan con empleo formal en el país.

Esta iniciativa se suma a las recientes reformas firmadas por el presidente Vladímir Putin para regular el derecho al trabajo de las familias extranjeras. Las nuevas enmiendas legislativas imponen una tasa de pago anual obligatoria por el derecho a trabajar para los hijos de migrantes que alcancen los 18 años.
En caso de que los jóvenes no tramiten u obtengan este permiso laboral al llegar a la mayoría de edad, la legislación estipula un plazo máximo de 30 días para que abandonen de forma obligatoria el territorio de la Federación Rusa.






