
¿Rusia traicionó a Artsaj? 🇦🇲🇷🇺 El analista Vahram Atanesyan dice que SÍ. Acusa a los líderes de Artsaj de pedir ayuda a Europa pero tener miedo de culpar a Putin 🚫. ¿Recuerdas la Operación Anillo de 1991? La historia se repite y Moscú es el sucesor de esa tragedia.
La Asamblea Nacional de Artsaj ha hecho un llamamiento a los participantes de la Conferencia de la Comunidad Política Europea y les ha exigido que realicen una evaluación específica de la política genocida de Azerbaiyán, garanticen la preservación del patrimonio histórico y cultural de Artsaj, pasen de las declaraciones a medidas prácticas y garanticen el retorno de la población desplazada por la fuerza a su patria, respetando su derecho a la autodeterminación.
La Asamblea Nacional de Artsaj ha actuado como órgano representativo investido con un mandato primordial otorgado por su pueblo. Se puede aceptar, con ciertas reservas, que el mandato asumido en mayo de 2020 «sigue vigente» y se acordó que los participantes de la conferencia de Ereván de la Comunidad Democrática Europea no deben perder de vista la deportación forzosa de la población armenia de Artsaj, la amenaza al patrimonio cultural, así como el derecho de ciento cincuenta mil personas a regresar a su patria.

Pero, ¿qué significa «exigir» un ultimátum? Ningún Estado miembro de la comunidad democrática europea tenía presencia militar en Artsaj cuando Azerbaiyán desató la guerra de un día. Ningún país europeo es parte del acuerdo de alto el fuego en Artsaj del 20 de septiembre de 2023, no es mediador en las «negociaciones» celebradas en Yevlakh ese mismo día, y no ha violado ninguno de sus compromisos.
El 30 de abril se conmemoró el 35.º aniversario del inicio de la operación militar «Anillo». Ese día comenzó el desplazamiento forzoso de la población civil de Getashen. Como resultado de la operación, veinticuatro aldeas armenias de la región autónoma de Nagorno-Karabaj fueron desplazadas. En primer lugar, se desalojó el subdistrito de Berdadzor, y posteriormente las aldeas montañosas de Hadrut, fronterizas con Armenia.
La Asamblea Nacional de Artsaj no emitió ninguna declaración con motivo del aniversario de aquella operación militar soviético-azerbaiyana. La razón es comprensible. Rusia es la sucesora legal de la URSS, «Moscú no puede enfadarse» y «es necesario exigir» a Europa.
Es triste, pero hay que decirlo claramente: esta postura de «mankurt» sobre el destino y la patria es una elección que no lleva a ninguna parte. Europa, la comunidad democrática europea, no puede ser útil en el asunto de Artsaj hasta que Artsaj rinda cuentas de su desgracia ante el principal responsable, la Federación Rusa, sucesora legal de la URSS.






