
🇦🇲🇷🇺 #Armenia | El primer ministro Nikol Pashinyan solicitó a Rusia vender la concesión ferroviaria del país para esquivar las sanciones occidentales. 🚊
La encrucijada estratégica que afronta el sector de transportes en el Cáucaso Sur sumó un nuevo vector de negociación internacional. Durante la presentación del programa oficial de gestión gubernamental para el periodo 2026–2031 ante la Asamblea Nacional, el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, solicitó formalmente a la Federación de Rusia que demuestre flexibilidad política y comercial para vender los derechos de explotación de la red ferroviaria de Armenia a un tercer Estado que resulte aceptable para ambas potencias. El mandatario advirtió que el actual esquema de administración delegada bloquea la integración del país en los corredores logísticos globales debido al régimen de sanciones internacionales que pesa sobre Moscú.
El nudo crítico de la infraestructura ferroviaria armenia radica en el tramo Yeraskh-Akhurik, una sección de rieles estratégicos de propiedad netamente estatal pero cuya operatividad administrativa recae, por contrato de concesión, de manera exclusiva en la corporación estatal Ferrocarriles Rusos. Pashinyan argumentó de forma detallada ante el parlamento de Ereván que los inversores internacionales, los transportistas de carga, las firmas vendedoras y los compradores de bienes de consumo evitan trazar sus rutas de tránsito a través de este corredor para eludir los riesgos regulatorios derivados de las sanciones de Occidente.
El dirigente político enfatizó que las complejas relaciones diplomáticas entre Rusia y las potencias occidentales generan que cualquier infraestructura vinculada de forma directa o indirecta a capitales moscovitas sea calificada como un activo de alto riesgo. El primer ministro aclaró que Armenia no posee ninguna conexión ni grado de influencia sobre la arquitectura de las sanciones internacionales impuestas a Moscú. Aunque ratificó su respeto por los intereses soberanos de la Federación de Rusia, Pashinyan sentenció que el país no puede permitir el estancamiento de sus vías de comunicación por dinámicas ajenas a su control geopolítico.
La urgencia del Gobierno armenio por destrabar la administración de sus líneas de tren responde también al avance de proyectos alternativos en la periferia regional. Pashinyan alertó a los legisladores sobre la aceleración en los procesos de construcción del ferrocarril Kars-Nakhichevan en territorio de Turquía. Al reconocer la imposibilidad jurídica y física de frenar la edificación de dicha infraestructura competidora, el mandatario insistió en que el corredor armenio Yeraskh-Akhurik debe alcanzar una posición de alta competitividad técnica y tarifaria en el menor plazo posible para no quedar obsoleto.
Ante este escenario, la cuarta sección del programa de gobierno quinquenal estipula una revisión profunda del sistema acreditado de gestión ferroviaria. Aunque Pashinyan remarcó el deseo del Ejecutivo de alcanzar una salida amistosa y cordial con el Kremlin respecto al contrato de concesión por 30 años firmado originalmente en 2008, no descartó el uso de herramientas legales restrictivas. En declaraciones recuperadas por el medio informativo Azatutyun, el primer ministro advirtió que, si las mesas de diálogo amistoso fracasan, la República de Armenia acudirá a los tribunales de arbitraje internacional para rescindir los derechos vigentes de jure.

En paralelo al rediseño del mapa ferroviario, Pashinyan desglosó el alcance del proyecto TRIPP (Transport Infrastructure and Power Project), una iniciativa multisectorial de largo plazo que contempla el despliegue integrado de oleoductos, carreteras de alta velocidad, cables de telecomunicaciones y líneas de transmisión eléctrica de alta tensión. Debido a la creciente demanda energética mundial y a la facilidad de instalación técnica, las autoridades prevén que la infraestructura de exportación de electricidad sea la primera en entrar en fase operativa regular.
El acuerdo marco de cooperación estratégica para el desarrollo del proyecto TRIPP se encuentra actualmente en la fase de ratificación parlamentaria, mientras concluyen los trámites para la fundación de la Compañía de Desarrollo TRIPP. La estructura corporativa de la entidad se distribuye bajo un esquema de capitales donde Estados Unidos controlará el 74% de las acciones, mientras que Armenia retendrá una participación neta del 26%.
Esta fórmula financiera mantendrá su vigencia por un plazo inicial de 49 años. Al concluir este periodo, si las partes validan una extensión por mutuo acuerdo por otros 50 años, la distribución accionaria se reconfigurará de forma automática: la participación de Armenia se elevará al 49% y la de Estados Unidos se ajustará al 51%, sin necesidad de que el Estado armenio realice desembolsos financieros o aportes de capital adicionales.
Pashinyan enfatizó que esta alianza económica con la primera superpotencia global abre, por primera vez en la historia moderna del país, una perspectiva de desarrollo planificado con un horizonte de 100 años. El mandatario garantizó que el proyecto TRIPP se ejecutará bajo el respeto absoluto a la integridad territorial, la soberanía y la jurisdicción de la República de Armenia, aclarando de forma taxativa ante el pleno que las instalaciones civiles no implicarán bajo ninguna circunstancia la presencia de personal militar o fuerzas armadas extranjeras en el territorio nacional.






