
🚨 Rusia bloquea Telegram y WhatsApp en 34 regiones 🇷🇺. Afecta a 93 millones de personas. Roskomnadzor admite que fue intencional: una nueva fase de censura digital. #Rusia #Censura #Telegram
Moscú, 24 de octubre de 2025 — Las autoridades rusas han ampliado el bloqueo de las aplicaciones de mensajería Telegram y WhatsApp a 34 regiones del país, afectando a más de 93 millones de personas, según informó Deutsche Welle. El regulador estatal Roskomnadzor reconoció que las interrupciones no se deben a fallos técnicos, sino a una decisión deliberada como parte de su estrategia de censura digital.
“Los fallos en el funcionamiento de Telegram y WhatsApp no son accidentales, sino el resultado de nuestras acciones”, confirmó Roskomnadzor en un comunicado citado por Deutsche Welle. La medida marca una nueva fase en el control de la información digital en Rusia, donde las autoridades justifican el bloqueo con el argumento de “luchar contra los delincuentes” y “proteger la seguridad nacional”.
Desde finales de agosto, las llamadas por voz y video en ambas plataformas ya estaban restringidas. Sin embargo, desde el 20 de octubre los usuarios comenzaron a reportar problemas masivos en el envío de mensajes, archivos y notificaciones.

Las restricciones se extienden actualmente a 34 regiones del país, incluidas Moscú, San Petersburgo, Krasnodar, Sverdlovsk, Novosibirsk y Tatarstán. Estas zonas concentran más del 60% de la población rusa, lo que convierte al bloqueo en una de las mayores acciones de censura digital desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Según expertos en tecnología citados por DW, el objetivo es “reducir la capacidad de comunicación y organización social fuera del control estatal”, afectando tanto a activistas como a usuarios comunes.
Desde 2022, el Kremlin ha endurecido las restricciones a medios independientes, VPN y plataformas extranjeras. Telegram, que históricamente logró evadir bloqueos, ahora enfrenta una censura más sofisticada, coordinada con los principales proveedores de internet rusos.
Roskomnadzor aseguró que las medidas continuarán “hasta que las empresas cumplan con la legislación rusa”, lo que implica ceder datos de usuarios y filtrar contenidos considerados ilegales.






