
🧱 Salvando la historia: Inicia la restauración del puente de Krasar en Shirak (1873), una joya de toba volcánica roja y negra. 🧳 Tras 3 años de obras, el histórico puente de arco de Krasar reabrirá e incluirá un "Ijevanatun" (posada) medieval.
El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para la conservación y restauración del emblemático puente de tres tramos de la aldea de Krasar, ubicado en la provincia de Shirak. La estructura, erigida en el siglo XIX, se encontraba en un estado de deterioro crítico con desprendimientos severos, lo que hacía urgente la intervención estatal.
El coste total de las obras civiles asciende a 240 millones de drams, financiados en su totalidad con fondos del presupuesto del Estado. Actualmente, las brigadas de ingenieros concentran sus esfuerzos en las tareas de consolidación y refuerzo de los cimientos subterráneos de la edificación.
De acuerdo con las crónicas históricas recopiladas por Ghevond Alishan en su célebre obra “Shirak”, el puente fue edificado originalmente en el año 1873 por el maestro constructor Stepanos Ananikyan, oriundo de Gyumri. La obra arquitectónica cruza uno de los afluentes del río Akhuryan y destaca por su particular estética, basada en una combinación precisa de toba volcánica negra y roja, utilizando bloques tanto rugosos como pulidos con una técnica similar a la del puente de Kars.
Durante la época soviética, se instaló sobre la estructura una tubería de agua de gran diámetro que funcionó hasta la década de 1970. Con los años, una fuga de agua a alta presión socavó los muros de piedra que conectaban el primer y el segundo tramo en el sector occidental, provocando el colapso del lado derecho de la estructura.

El jefe del equipo técnico de construcción, Sevada Vardanyan, precisó que el monumento arqueológico se clasificó en una zona de riesgo de cuarto grado. Las obras iniciadas el 10 de mayo comenzaron con el desmantelamiento total de la tubería dañina. “El hormigón de los cimientos está muy deteriorado. Estamos realizando trabajos de inyección desde el interior para reforzarlos y poder continuar de forma segura“, detalló el constructor.
Para asegurar el rigor científico del proyecto, el Ministerio de Cultura constituyó un comité interdisciplinar integrado por arquitectos, restauradores y arqueólogos. El diseño original del puente de arco se sostiene gracias a bloques de toba en forma de cuña que ejercen presión entre sí; por ende, las normativas exigen reconstruir las áreas visibles utilizando la misma piedra original y mortero de cal. El hormigón armado moderno se limitará exclusivamente a los núcleos internos no visibles.
Dadas las complejidades del relieve, la constructora modificó y estrechó temporalmente el curso del río para avanzar por secciones secas de la base. Una vez concluidos los trabajos dentro de tres años, el puente no solo soportará el paso de vehículos pesados, sino que potenciará el desarrollo del turismo rural en Shirak mediante la inscripción trilingüe, ya que se conservará e iluminará un epígrafe histórico tallado en armenio, ruso y turco.
El programa incluye la rehabilitación de una antigua posada o casa de huéspedes de 25 metros cuadrados integrada en el propio cuerpo del puente, la cual contará con accesos laterales independientes, carpintería de madera y suelos de baldosas tradicionales.






