
¿Sabías que la Asamblea Nacional de Armenia tiene un mínimo de 101 diputados? 🇦🇲🏛️ No cualquiera puede postularse. La ley exige edad mínima, residencia continua y dominio del armenio. Te explicamos cómo funciona el sistema proporcional.
En Armenia, la ley fija reglas claras para integrar la Asamblea Nacional. Las elecciones se celebran cada cuatro años y se rigen por el Código Electoral. Sin embargo, muchos ciudadanos aún desconocen los requisitos para postularse y el número mínimo de escaños.
Según informó Iravaban.net, los artículos 76 a 80 del Código Electoral establecen la composición del Parlamento y las condiciones para ser candidato.
El artículo 76 fija un piso claro: la Asamblea Nacional debe contar con al menos 101 diputados. El sistema puede ampliar el número según los resultados electorales, pero nunca bajar de ese mínimo.
Armenia utiliza un sistema proporcional en una circunscripción única nacional. Todo el país funciona como distrito electoral. Los partidos obtienen escaños en proporción directa a los votos que reciben.
Cada elector tiene un solo voto y lo emite por una lista partidaria.

El artículo 80 del Código Electoral establece condiciones estrictas. Puede postularse quien haya cumplido 25 años, haya sido exclusivamente ciudadano armenio durante los últimos cuatro años y haya residido en el país en ese mismo período.
El candidato debe tener derecho a voto y dominar el idioma armenio.
La ley considera que una persona no cumple el requisito de residencia si estuvo fuera del país al menos 731 días dentro de los últimos 1.461 días previos a la presentación de su candidatura.
Existen excepciones. No se computa la ausencia cuando se debe a funciones oficiales en el servicio público o a estudios en el extranjero.
El dominio del armenio se certifica con un diploma o documento que pruebe estudios realizados en ese idioma. Si el aspirante no presenta certificado, el Ministerio de Educación organiza una verificación oficial.
El candidato puede apelar el resultado ante un tribunal en un plazo de tres días.
El diseño del sistema apunta a garantizar que los legisladores mantengan vínculos reales con el país y cuenten con herramientas para ejercer el cargo. En Armenia, el acceso al Parlamento no solo depende del voto popular. También exige cumplir requisitos constitucionales precisos.






