
Armenia aumentará las tasas estatales para obtener y renunciar a la ciudadanía. Las reformas buscan evitar la exención del servicio militar.
20 de enero de 2025 – El proceso para obtener y renunciar a la ciudadanía armenia experimentará cambios importantes tras las nuevas modificaciones legales aprobadas por la Asamblea Nacional de Armenia. Estas reformas, presentadas para su segunda y última lectura, fueron defendidas por el viceministro del Interior, Armen Ghazaryan, quien destacó la importancia de avanzar hacia un sistema completamente digitalizado.
En la sesión parlamentaria del 20 de enero, Ghazaryan explicó que la digitalización busca modernizar los procedimientos tanto para quienes desean obtener la ciudadanía como para aquellos que optan por renunciar a ella. Este cambio también incluye una revisión significativa de las tasas estatales asociadas a estos procesos.
Según el viceministro, actualmente la tasa para solicitar la ciudadanía es de apenas 1,000 drams. Sin embargo, con la aprobación de las enmiendas, esta cifra aumentará a 50,000 drams. Por su parte, la tasa para renunciar a la ciudadanía, que actualmente es de 25,000 drams, se elevará a 150,000 drams.
El incremento de estas tasas también fue objeto de debate en el parlamento. El diputado independiente Gegham Nazaryan expresó preocupación por los ciudadanos que renuncian a su nacionalidad para evitar el servicio militar. Según Nazaryan, esta práctica representa “un pecado” y propuso un esquema más severo para disuadir esta acción. La propuesta incluye tasas de 1.5 millones de drams para quienes tienen más de 27 años y de 15 millones de drams para los menores de esa edad que busquen abandonar la ciudadanía.

Estas medidas reflejan un intento por reforzar las normativas relacionadas con la ciudadanía y asegurar que los procedimientos sean más rigurosos y alineados con los intereses del país. Además, la digitalización del sistema promete hacer los procesos más eficientes y accesibles.
La aprobación final de estas reformas marca un paso importante en la modernización de la administración pública en Armenia, pero también genera debates sobre el impacto que podría tener en ciudadanos que enfrentan circunstancias personales o económicas particulares.






