
🇬🇧 Alerta en Londres: El Reino Unido declara a la Guardia Revolucionaria de Irán como amenaza nacional y fija penas de cárcel para sus simpatizantes.🚫 Cero tolerancia: El gobierno británico prohíbe tres grupos vinculados a Rusia e Irán para facilitar el arresto exprés de espías y saboteadores.
El gobierno del Reino Unido anunció una medida de alto impacto para su política de seguridad interior. La ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, confirmó que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) será formalmente clasificado como una amenaza directa para la seguridad nacional, según reportó la cadena BBC.
La iniciativa, presentada mediante una declaración escrita ante el Parlamento, endurece drásticamente las consecuencias legales para quienes colaboren con este brazo militar y de inteligencia de Teherán.

Con esta nueva clasificación jurídica, cualquier tipo de respaldo a la Guardia Revolucionaria Islámica —que abarca desde la difusión o expresión pública de opiniones favorables hasta el apoyo logístico y financiero— pasará a ser tipificado como un delito grave. Las personas que infrinjan esta ley podrían enfrentar penas de hasta 14 años de prisión.
Además del grupo iraní, la orden de prohibición del Ministerio del Interior británico se extiende a otras dos organizaciones extranjeras consideradas hostiles: el “Movimiento Islámico de Seguidores de Derecha” y el Cuerpo de Voluntarios de la Dirección Principal de Inteligencia de Rusia (relacionado con el espionaje militar de Moscú).
«Irán y Rusia están utilizando a sus agentes y matones para llevar a cabo sus fechorías en nuestro país. He incluido rápidamente a tres grupos en la clasificación para que quienes trabajan para ellos puedan ser identificados y encarcelados», sentenció la ministra Mahmood.

Con la entrada en vigor de esta normativa, tanto la policía británica como las agencias de inteligencia recibirán facultades extraordinarias para prevenir y neutralizar actividades de espionaje, injerencia extranjera, sabotaje y agresiones físicas.
Según informes de seguridad citados por la BBC, se sospecha que la Guardia Revolucionaria Islámica estuvo detrás de al menos siete atentados o intentos de ataque dirigidos contra objetivos vinculados a comunidades judías dentro del territorio británico.
Por su parte, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, respaldó la medida señalando que estas nuevas herramientas jurídicas agilizarán la labor de las fuerzas del orden para llevar ante la justicia a los responsables de operaciones encubiertas en suelo británico.
Una vez que el Parlamento ratifique la propuesta, las personas que realicen actos de sabotaje bajo las órdenes de cualquiera de los tres grupos incluidos en la lista negra podrán ser condenadas a cadena perpetua. Asimismo, la reforma eliminará la necesidad de que los fiscales británicos tramiten solicitudes de asistencia o verificación con autoridades de los países de origen para cada expediente, simplificando y acelerando de forma notable los procesos judiciales internos.






