
La Catedral de Etchmiadzin de Armenia reabre tras 12 años de renovación, coincidiendo con la fiesta de la Santa Cruz de Varaga. Su Santidad Karekin II encabezó la reconsagración del altar y llamó a la unión y esperanza para el pueblo armenio.
Tras un extenso proceso de renovación de 12 años, la histórica Catedral de Etchmiadzin de Armenia considerada el primer templo cristiano del mundo, reabrió sus puertas al público el 29 de septiembre de 2024. La reapertura coincidió con la fiesta de la Santa Cruz de Varaga, marcando un momento trascendental para la Iglesia Apostólica Armenia y para el país.
La ceremonia de reconsagración se llevó a cabo el 27 de septiembre, presidida por Su Santidad Karekin II, Catholicos de Todos los Armenios, quien consagró el Altar Alto de la catedral con la Santa Mirra, un aceite sagrado utilizado en las ceremonias litúrgicas más importantes. Este momento simbólico, lleno de profunda espiritualidad, marcó el fin de las obras de restauración y el comienzo de una nueva era para el templo.
En su discurso, Karekin II destacó que “Santa Etchmiadzin, con su catedral iluminada, es garantía de una alianza eterna con Dios”, haciendo un llamado al pueblo armenio a fortalecer su espíritu de patriotismo, hermandad y solidaridad.
Los trabajos de renovación de la catedral, que comenzaron en 2012, incluyeron la reparación completa del techo, la gran cúpula y los campanarios. El campanario sur fue completamente desmantelado y reconstruido, y se instalaron por primera vez sistemas modernos de ventilación e iluminación. Asimismo, el suelo fue cubierto con baldosas de mármol, dotando al templo de una renovada elegancia.
Uno de los logros más destacados de la restauración fue la conservación de los frescos originales, algunos de los cuales datan de siglos anteriores. Durante las obras, se descubrieron varias capas de pintura mural, las cuales fueron cuidadosamente desmanteladas y conservadas para ser exhibidas en los museos de la Sede Madre de Etchmiadzin.

La reapertura de la catedral fue un evento de gran relevancia nacional e internacional. A la liturgia asistieron altos funcionarios del gobierno armenio, incluyendo al presidente Vahagn Khachaturyan, el primer ministro Nikol Pashinyan y el presidente de la Asamblea Nacional Alen Simonyan, así como representantes de las diócesis armenias y otras iglesias cristianas de todo el mundo.
Durante la homilía, Karekin II envió un mensaje patriarcal de esperanza y optimismo, instando al pueblo armenio a seguir construyendo su vida nacional y espiritual “anclados en la justicia, la verdad y la honestidad“. También ofreció una oración por la paz en Armenia y el mundo, haciendo especial mención a los armenios de Artsaj, desplazados por el reciente conflicto en Nagorno-Karabaj.
La Catedral de Etchmiadzin, construida entre los años 301 y 303 d.C., es considerada la primera catedral cristiana del mundo. Su rica historia y su arquitectura única han sido objeto de numerosas renovaciones a lo largo de los siglos, pero esta reciente restauración es una de las más completas y ambiciosas realizadas hasta la fecha.
El área que rodea la catedral también fue objeto de mejoras, con nuevas zonas verdes y un diseño artístico que complementa la atmósfera espiritual del lugar. Los frescos descubiertos durante la restauración revelan detalles ocultos del pasado del templo, aportando un nuevo valor cultural e histórico al patrimonio de la Iglesia Apostólica Armenia.
En honor a la finalización de las obras de restauración, el Catholicos de Todos los Armenios otorgó las más altas distinciones de la iglesia a los benefactores que hicieron posible la renovación. Este gesto subraya el compromiso de la comunidad armenia en la preservación de su legado espiritual y cultural.
La Catedral de Etchmiadzin no solo es un símbolo de la fe cristiana en Armenia, sino también un testimonio del espíritu de resistencia y renovación del pueblo armenio. Tras 12 años de trabajos, la reapertura de este monumento sagrado representa un nuevo capítulo en su larga y venerada historia.
Ayer, en un apasionado llamado tras la ceremonia de la consagración de la Santa Mirra en la Sede Madre de Santa Etchmiadzin, Su Santidad Karekin II, Catholicos de Todos los Armenios, instó a la comunidad internacional a tomar acciones efectivas para detener las aspiraciones expansionistas de Azerbaiyán y proteger los derechos del pueblo armenio, especialmente en Nagorno-Karabaj.
El Catholicos enfatizó que Azerbaiyán ha estado intentando imponer condiciones desde una posición de fuerza y que la comunidad internacional debe actuar para preservar el patrimonio espiritual y cultural armenio en Karabaj, que enfrenta el riesgo de destrucción tras los recientes enfrentamientos.
El líder espiritual armenio señaló que los conflictos globales y las tensiones actuales, como los enfrentamientos en Nagorno-Karabaj, están amenazando la armonía de las sociedades y destruyendo los lazos humanos. En este contexto, subrayó que Armenia y el pueblo armenio enfrentan amenazas existenciales.
Como informara SoyArmenio, Karekin II reiteró la necesidad urgente de devolver los territorios perdidos, liberar a los prisioneros de guerra y proteger los derechos de los armenios desplazados de Karabaj. Subrayó que el silencio internacional frente a estos problemas solo fomentará más agresiones y pérdidas culturales.

Durante la ceremonia de reconsagración de la Catedral de Etchmiadzin, Karekin II recordó que cualquier ataque al Santo Etchmiadzin, considerado el corazón espiritual de Armenia, es un ataque directo a la identidad nacional armenia.
“Luchar contra Etchmiadzin significa luchar contra la existencia armenia, dañar el Estado y privar a nuestro pueblo de su componente espiritual”, advirtió el Catholicos, enfatizando que la catedral ha sido un faro de salvación para los armenios a lo largo de los siglos.
En su discurso, Su Santidad destacó que “Etchmiadzin fortalece nuestra Patria, y la unidad de nuestro pueblo es fuerte e indestructible”. A través de su historia, la iglesia ha sido un símbolo de resistencia y fe para los armenios, uniendo a la nación en tiempos de dificultades.






