
🕊️ Paz en vilo: Armenia y Azerbaiyán celebran un año de su pacto en EE. UU., pero Rusia ataca la petrolera SOCAR y eleva la tensión. 🚨 Eje de presión: Irán intenta sumar a Azerbaiyán a su bloque islámico mientras Trump y Erdogan deciden el futuro del Cáucaso. 🇺🇸🇹🇷🇪🇺
Ha transcurrido un año desde que el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, y el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, firmaron una declaración política trilateral bajo el auspicio del mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca. Pese a que con motivo del 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos ambos líderes transmitieron a Washington que existe una “paz de facto” —e incluso Aliyev sugirió la apertura de vínculos comerciales—, la realidad sobre el terreno demuestra que el Cáucaso Meridional sigue condicionado por los intereses de las potencias periféricas: Rusia, Irán y Turquía.
La estabilidad regional no depende exclusivamente de la voluntad bilateral de Ereván y Bakú. El Cáucaso se encuentra geográficamente encajonado en un complejo nudo de presiones cruzadas.
Las fuerzas militares de Moscú ejecutaron un ataque directo contra una estación de servicio de la empresa estatal azerbaiyana SOCAR en Ucrania. El gobierno ucraniano confirmó públicamente dos días después que mantiene una alianza estratégica con Azerbaiyán en la industria militar.
Este bombardeo a la infraestructura de la compañía estatal representa una respuesta de fuerza ante la cooperación de Bakú con el ejército ucraniano. El conflicto ya no constituye un riesgo de subsistencia inmediata para el presidente Vladímir Putin.

El presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario turco Recep Tayyip Erdoğan sostuvieron una reunión privada en la cumbre de la OTAN. El encuentro a puerta cerrada abordó la seguridad de los países de la cuenca del mar Negro.
La administración de Ankara busca obtener ventajas geopolíticas ante el desinterés de Washington hacia sus aliados históricos en Europa Occidental. El territorio del Cáucaso quedó fuera de los debates públicos de los miembros del pacto atlántico.
El gobierno de Teherán envió un mensaje místico a la delegación de Bakú durante las honras fúnebres del ayatolá Ali Jamenei. Los representantes iraníes recibieron a los emisarios azerbaiyanos con la lectura de una cita explícita del Corán.
«No os entristezcáis ni os desaniméis, pues el éxito os llegará si creéis de verdad», profesó formalmente la comitiva oficial de Irán. La polémica proclama busca incorporar al Estado azerbaiyano a la plataforma ideológica del frente de resistencia contra Occidente.






