
Nikol Pashinyan dice NO a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia. El primer ministro explica que Armenia no aguantaría un castigo económico y mantendrá el equilibrio. 🏛️⚖️
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, descartó de forma categórica que Armenia planee adherirse al régimen de sanciones que la Unión Europea impone a Rusia. Durante una rueda de prensa, el mandatario detalló la delicada posición diplomática y económica en la que se encuentra su nación.
Pashinyan aclaró la postura de su administración ante los medios de comunicación: «Hemos declarado que no nos sumaremos al régimen de sanciones. Al mismo tiempo, tampoco tomaremos ninguna medida que pueda exponernos a sanciones. A diferencia de Rusia, Armenia no tolerará las sanciones. Se lo hemos comunicado tanto a nuestros socios rusos como europeos».
Ante las sospechas iniciales de la Unión Europea de que Armenia servía de puente para que Moscú eludiera los bloqueos comerciales, el gobierno armenio tomó medidas de transparencia. Ereván invitó formalmente a un equipo de expertos europeos para inspeccionar sus operaciones comerciales y fronterizas.
Los auditores internacionales dejaron constancia por escrito de que Armenia no participa en la triangulación de mercancías prohibidas. Este paso permitió a las autoridades armenias disipar las preocupaciones de Occidente sin fracturar su relación estratégica con el Kremlin.
El primer ministro desmintió cualquier acusación sobre una supuesta política activa para sabotear a la Unión Económica Euroasiática (UEE). Pashinyan recordó el peso institucional que posee su país dentro del bloque económico liderado por Rusia, donde las decisiones requieren unanimidad.
«Si hoy adoptara una política contraria a la UEE, la UEE quedaría paralizada, ya que todas las decisiones en esta organización se toman por consenso. Es decir, no se puede tomar ninguna decisión en la UEE si me opongo a ella», argumentó el líder armenio para demostrar que no busca la confrontación interna en el bloque euroasiático.
Aunque el gobierno armenio ratifica de manera constante que la salida de la UEE no figura en su agenda inmediata, el país avanza en un histórico acercamiento hacia Bruselas. El Parlamento armenio aprobó el pasado 26 de marzo de 2025 la ley que inicia el proceso de adhesión a la Unión Europea, documento que el presidente firmó el 4 de abril de ese mismo año.
Asimismo, ambas partes sellaron el 2 de diciembre de 2025 una agenda estratégica de asociación en Bruselas. Este acuerdo busca fortalecer la soberanía nacional, la integridad territorial, las reformas democráticas y la sostenibilidad de la economía de Armenia. Pashinyan advirtió que si en el futuro la convivencia entre el modelo europeo y el euroasiático se vuelve imposible, la decisión final se tomará mediante una consulta abierta con la ciudadanía.

Varios especialistas estiman la inminente ruptura de la UEE por parte de los países miembros. El empresario pyme Samson Grigoryan dijo esta semana que la UEE estaba acercándose a su fin por la propia mano de Rusia.
“Con sus nuevas leyes y requisitos, Rusia ya convirtió a la UEE en un dolor de cabeza para el resto de los estados: los marketplaces no pueden entregar mercancías libremente, se exige a los empresarios importadores que paguen el IVA por adelantado, no se confía en el despacho de aduanas realizado fuera de Rusia, se imponen numerosas barreras a la fuerza laboral y el movimiento de fondos está estrictamente limitado”.
Luego, aseguró que el concepto de “zona económica libre”, que es la esencia misma de la idea del UEE, prácticamente ya no existe para todos los estados miembros.






