
🌍 Trump mueve fichas globales🤝 Armenia con Pashinyan será cofundador del Consejo de Paz ❌ Azerbaiyán, fuera por ahora
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, aceptó la invitación oficial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para convertirse en miembro fundador del Consejo de Paz, una nueva iniciativa diplomática promovida desde Washington.
La información fue confirmada por la portavoz del primer ministro, Nazeli Baghdasaryan, quien comunicó la decisión a través de su cuenta de Facebook. “El primer ministro Nikol Pashinyan recibió una invitación oficial del presidente estadounidense Donald Trump para unirse al Consejo de Paz como fundador”, escribió.
Según la portavoz, Pashinyan aceptó la propuesta “con satisfacción y sentido de responsabilidad, reafirmando el compromiso de Armenia con la promoción de la paz”. La invitación coloca a Armenia entre los primeros países en respaldar formalmente esta plataforma impulsada por Trump.
La iniciativa surge en un contexto de reposicionamiento diplomático regional, marcado por las negociaciones entre Armenia y Azerbaiyán y los intentos de Washington de proyectar liderazgo global en materia de resolución de conflictos.
La decisión estadounidense coincide con otro gesto simbólico. El 19 de enero, el gobierno armenio anunció que Pashinyan fue distinguido con el Premio Zayed de la Fraternidad Humana 2026, por sus esfuerzos orientados a la paz entre Armenia y Azerbaiyán. Este reconocimiento reforzó su perfil como interlocutor internacional en procesos de reconciliación.
Desde Ereván consideran que la participación en el Consejo de Paz consolida esa línea política y otorga mayor visibilidad a la agenda armenia en foros globales.

Hasta el momento, Azerbaiyán no recibió una invitación similar. No existen confirmaciones oficiales, ni en Bakú ni en fuentes internacionales, sobre su inclusión en la fase inicial del proyecto.
Una de las explicaciones es que Azerbaiyán no formó parte del primer grupo de países contactados por Trump. En esta etapa, Washington priorizó a potencias y socios estratégicos como Francia, Alemania, Italia, Canadá, Australia, Turquía, Arabia Saudita, Egipto e India, además de la Comisión Europea y miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
Otra lectura apunta a la cautela de Bakú frente a iniciativas de mantenimiento de la paz. Aunque Azerbaiyán no rechazó formalmente una propuesta previa de Estados Unidos, pidió aclaraciones y luego decidió no desplegar tropas. Esa postura pudo enfriar el interés estadounidense por su incorporación temprana.






