
✌️ “El pueblo es el autor de la agenda de paz”. Pashinyan en Ereván reivindica que la estabilidad no viene de las élites, sino de la ciudadanía. #Armenia #Paz
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, aseguró que la agenda de paz del país no proviene de las élites políticas, sino directamente de la sociedad. “Creo que el pueblo armenio es el creador del concepto de paz. Nuestro pueblo es el creador de la agenda de paz”, dijo durante la conferencia internacional “Seguridad Integral y Resiliencia 2025” en Ereván.
Pashinyan afirmó que su propio mandato es la prueba de esa legitimidad popular: “Nuestro pueblo es el autor de la agenda de paz. ¿Necesitan pruebas de ello? Aquí está la prueba: estoy aquí como Primer Ministro de la República de Armenia. No hay mayor prueba”.
Añadió que, si se consultara a la élite política o intelectual, la mayoría se pronunciaría en contra de su gestión. “Para ello hubo esfuerzos, llamamientos, manifestaciones. Pero la estabilidad de mi gobierno no se mantiene con dinero ni con tecnologías híbridas. La razón es que la mayoría gobernante politiza el mensaje que proviene del pueblo”, señaló.

El jefe de gobierno aseguró que Armenia vive una transformación en la relación entre sociedad y poder: “Durante milenios, las élites creaban discursos y se los imponían al pueblo. Ahora es al revés: el pueblo tiene el contenido y la élite política lo politiza”.
Pashinyan subrayó que no se trata de la “socialización de la paz”, porque esa agenda ya está asumida por la ciudadanía: “La agenda de paz es una política encomendada por el pueblo, y por eso no necesita socialización. Ya está socializada, aunque aún no se haya formulado”.
En su discurso, Pashinyan también reflexionó sobre el proceso de reformas en Armenia tras la Revolución de Terciopelo: “Después de la revolución fui uno de los más apresurados en el tema de las reformas, pero luego me di cuenta de que la reforma debe ser lenta. Si no es lenta, no es reforma”.
Recordó un proverbio japonés que lo guía: “Lo más rápido es lo más lento, pero sin interrupciones”. Y agregó: “Si hacemos cambios demasiado veloces, se apagan como una llama. La reforma verdadera es continua, sin pausas, porque solo así se transforma en contenido y no en espectáculo”.
Pashinyan admitió que el país atraviesa una grave escasez de personal profesional. “No necesitamos entrevistar a miles de personas para probarlo, basta con constatar que nuestro sistema educativo general está prácticamente en ruinas”, afirmó.
Recordó que el programa de construcción de 300 escuelas resultó insuficiente: “Al terminarlo, debemos iniciar uno de 1000, porque el número de escuelas aptas para impartir educación adecuada en Armenia se puede contar con los dedos”.
El mandatario también vinculó la educación con el desarrollo urbano: “Las formas con las que interactuamos en edificios, patios y calles moldean nuestra forma de pensar”.
Pashinyan lanzó un mensaje indirecto al expresidente Levon Ter-Petrosián, al advertir que la simbología puede alimentar conflictos. “Construiste tu casa dentro de tu límite catastral, pero pintaste en los muros exteriores un cuadro que expresa que tu vecino no merece lo que tiene. Eso irrita y provoca disputa, conflicto, guerra”, ejemplificó.
El premier defendió su línea de decisiones estratégicas, incluso si generan rechazo inmediato: “Nuestra tarea no es garantizar una ‘paz’ entre comillas para que en 10 años haya otra explosión. Aunque nos llamen traidores hoy, lo importante es que Armenia siga siendo un Estado en 50 o 100 años”.






