
🚨 ¡Un general a las urnas! El exministro de Defensa Vagharshak Harutyunyan busca ser primer ministro en las elecciones del 7 de junio. ⛏️ ¡Impuestos a la minería! Los Reformistas proponen que las empresas mineras dejen el 80% de sus ganancias en el presupuesto del Estado. 💰❌
La campaña para las elecciones parlamentarias del próximo 7 de junio en Armenia sumó la postulación de Vagharshak Harutyunyan. El teniente general, exministro de Defensa y exembajador en Moscú encabeza la candidatura a primer ministro por el Partido Reformista, una plataforma con la que busca capitalizar el voto de los sectores indecisos.
Harutyunyan, cuya trayectoria pública ha estado ligada a las principales estructuras de seguridad del país, orienta su discurso hacia su experiencia institucional en lugar de las promesas tradicionales. El candidato admite que su reciente ausencia de dos años de la escena local debido a sus funciones diplomáticas en Rusia afectó de forma negativa su nivel de popularidad entre el electorado.
La carrera de Vagharshak Harutyunyan registra recurrentes oscilaciones políticas desde la década de 1990:

En el plano político, Harutyunyan cofundó en el pasado el Partido Republicano de Aram Sargsyan, estructura que abandonó en 2008 debido a divergencias geopolíticas, optando por una postura marcadamente prorrusa. Para este proceso electoral, el general se integró a las listas de la Unión de Reformistas.
Este partido fue inscrito en 2016 por Vahan Babayan, exlegislador del Partido Armenia Próspera (PAP). La organización, que inicialmente planeaba competir junto al bloque de Gagik Tsarukyan, modificó su estrategia para alinearse con el expresidente Serzh Sargsyan. El historial electoral previo de la agrupación se reduce a las elecciones locales de Ereván de 2018, donde obtuvo menos del 0,5% de los sufragios, manteniendo en su plataforma principios conservadores como la oposición a la legalización de la marihuana.
En materia financiera, la organización presentó declaraciones patrimoniales vacías ante la Comisión Electoral Central (CEC). El propio Harutyunyan justificó la ausencia de activos o fondos registrados bajo el argumento de que ni los candidatos ni la estructura partidaria poseen bienes de capital para declarar.
De los siete puntos anunciados por la coalición, solo seis aparecen refrendados formalmente en la plataforma web de la CEC. El núcleo doctrinario se sostiene sobre un fuerte intervencionismo estatal y la restauración de los vínculos históricos de defensa.
El general defiende la vigencia del bloque regional articulado por el Kremlin. “La OTSC llevó 30 años en funcionamiento sin que sufriéramos ataques; dejó de ser operativa desde que retiramos a Yuri Khachaturov”, sostuvo Harutyunyan, quien atribuye las tensiones de la administración de Nikol Pashinyan con Moscú a una mala interpretación de las relaciones estratégicas bilaterales.
En el plano económico, la plataforma busca desmantelar las políticas de libre mercado. El programa prevé aplicar un gravamen del 80% sobre los beneficios de las empresas mineras y fijar impuestos del 60% para las grandes fortunas comerciales. El plan productivo prohíbe la exportación de molibdeno en bruto, exigiendo su procesamiento industrial dentro del país, a la vez que promete una modernización del parque habitacional para reemplazar los antiguos bloques de edificios de la era soviética (Khrushchyovka) y restablecer los sistemas públicos de calefacción central.
Finalmente, el partido propone reformas políticas que incluyen la obligatoriedad del sufragio —asimilándolo a un deber militar con incentivos y sanciones—, la limitación del mandato del primer ministro a un único período y la eliminación de los depósitos financieros preelectorales para los partidos de menores recursos, sustituyéndolos por un sistema basado estrictamente en la recolección de firmas ciudadanas.






