
🚨 ¡Elecciones en Armenia! El Partido Nacional Democrático busca un giro radical: proponen un ejército-nación y romper lazos con Rusia. 🇦🇲 🇺🇸 ¿Alianza con Estados Unidos? El candidato Gevorg Karapetyan propone que EE. UU. sea el principal aliado militar fuera de la OTAN. 🏛️🪖
El Partido Nacional Democrático convoca activamente a los electores ante las cruciales elecciones legislativas fijadas para el próximo 7 de junio. La agrupación política invita formalmente a la ciudadanía a respaldar su propuesta soberana para hacer que Armenia vuelva a ser grande.
Esta fuerza representa el relevo doctrinario directo del movimiento radical Sasna Tsrer, alineado históricamente con los ideales del convicto Varuzhan Avetisyan. Sus dirigentes se proclaman herederos legítimos de la Primera República y declarados enemigos de la ocupación soviética.
El núcleo organizativo del partido cuenta con figuras de alto perfil público como el combatiente libanés Zhirayr Sefilyan. La nómina fundacional incluye al exembajador Ara Papyan, al expreso político Gevorg Safaryan y al analista Garegin Chukaszyan.
El antiguo jefe de la lista electoral, Varuzhan Avetisyan, cumple actualmente una condena penal de siete años de prisión efectiva. La justicia dictaminó su culpabilidad por los delitos de toma de rehenes y posesión ilegal de armamento pesado.
El joven financiero y especialista en crédito, Gevorg Karapetyan, asumió el liderazgo provisorio de la candidatura hacia la jefatura de gobierno. El origen familiar de Karapetyan se remonta directamente a las nobles e históricas dinastías melik de Artsaj y Syunik.
Los videos promocionales de la campaña electoral resaltan los lazos ancestrales del nuevo representante del movimiento nacionalista civil. “La lucha no es una elección, sino un legado dinástico”, postulan los realizadores audiovisuales de la agrupación política.
La estrategia de financiamiento partidario centró sus esfuerzos logísticos en la realización de un masivo teletón internacional de recaudación. La estructura civil recauda fondos privados principalmente entre los miembros de la diáspora armenio-estadounidense asentada en los países occidentales.
Los voceros del espacio atribuyen la baja participación local al estricto bloqueo informativo de los medios de comunicación tradicionales. Las empresas periodísticas responden supuestamente a los intereses económicos de las corporaciones dominantes del pasado y del presente político.

El doctor Vahe Gasparyan, anterior candidato a primer ministro, defendió la dignidad financiera de la coalición frente a los rivales. “No es que no tengamos dinero, sino que no tenemos oligarcas que nos den dinero”, argumentó el dirigente.
El médico armenio cuestionó con dureza los valores materiales que dominan la escena electoral de la república caucásica actual. “La gente que creó el milagro de Sardarapat no tenía dinero, pero tenía voluntad e ideas”, concluyó el doctor Gasparyan.
Las promesas de campaña del movimiento rechazan categóricamente cualquier tipo de acuerdo diplomático que consideren humillante o derrotista. El programa exige renunciar formalmente a la sucesión jurídica de la Segunda República Soviética para adoptar los antiguos estatutos nacionales.
La plataforma internacional fundamenta sus reclamos territoriales en el Tratado de Sèvres y el histórico laudo arbitral de Woodrow Wilson. El plan de gobierno contempla exigir la devolución de Nagorno-Karabaj, Najicheván y franjas de Armenia Occidental.
El nuevo esquema defensivo proyecta estructurar una alianza militar estratégica de carácter bilateral con el gobierno de los Estados Unidos. Las autoridades buscan el estatus de aliado principal no miembro de la OTAN mediante intensas gestiones de cabildeo.
El plan transformará la sociedad civil en un ejército-nación integrado por ciudadanos con entrenamiento de combatientes de liberación o fidayis. El candidato Gevorg Karapetyan ratificó que las fronteras del sureste quedaron validadas por la Sociedad de Naciones en 1920.
La vía diplomática para recuperar Artsaj contempla la intervención directa de la Corte Internacional de Justicia de la ONU. Ara Papyan ejemplificó la efectividad del derecho internacional citando el litigio territorial actual existente entre Venezuela y Guyana.
La conducción predice que Azerbaiyán cederá ante la presión internacional de bloques económicos interesados en el corredor estratégico de tránsito indoeuropeo. Karapetyan alertó que la política de concesiones territoriales del actual primer ministro Nikol Pashinyan pone en peligro inminente a Syunik.






