
🚨 Un partido político va a la junta electoral disfrazado de superhéroes de Marvel. 🪖 ¡Armas para todos! Los fundadores de los campos de tiro Azatazen lanzan un partido para convertir el país en una nación de francotiradores. 🎯📉 ¿Voto castigo? Proponen crear una boleta oficial para los que están "en contra de todos" y bajar el piso electoral al 1 por ciento. 🗳️❌
La oferta electoral para los comicios legislativos del próximo 7 de junio en Armenia sumó una propuesta disruptiva con la irrupción del partido Estoy contra todos. La organización civil se estructuró con el único fin de competir en el actual proceso parlamentario y anunció su disolución inmediata una vez concluido el escrutinio.
El movimiento dirige su campaña hacia la “mayoría silenciosa” y los sectores desencantados con el pasado y el presente político, un caudal que los voceros estiman en el 40 por ciento del padrón. La agrupación captó la atención pública en la Comisión Electoral Central al presentarse disfrazados como superhéroes de Marvel para denunciar el “absurdo” del escenario institucional.
La plataforma, conocida también bajo la denominación Dem Em, se define a sí misma en las entrevistas periodísticas como un “monstruo sin cabeza”. Sus líderes rechazan cualquier vinculación oculta con las fuerzas mayoritarias y niegan responder a financistas de la vieja política o del oficialismo.
La nómina de candidatos exhibe una composición marcadamente heterogénea que reúne a socialdemócratas, nacionalistas, activistas de derechos humanos y sectores radicales. Al planificar una existencia efímera, la conducción evita fijar posturas sobre la política fiscal, la violencia estatal o los consensos de paz y guerra.
El núcleo fundador y los portavoces del espacio están integrados por los especialistas Ishkhan Gevorgyan, Spartak Kyureghyan y Aram Kocharyan. Los tres dirigentes combinan su profesión de programadores y divulgadores tecnológicos con la práctica activa de deportes militares y el tiro de precisión.
Los impulsores del partido canalizan su actividad civil regular a través de la ONG Azatazen, una organización que funciona en paralelo como una empresa emergente patriótica. La entidad administra una red de campos de tiro civiles fundada en 2021 que se encuentra en pleno proceso de expansión de infraestructura.
La estructura de Azatazen recibe a un público diverso que abarca desde cazadores y excursionistas hasta personas que buscan terapias de descarga con armamento y anarquistas militantes. El plan corporativo busca consolidar una armería comercial avanzada y transformar los polígonos en un “Disneylandia para adultos”.

Los fundadores no ocultan el trasfondo militarista de la iniciativa y señalan que su meta final es masificar la tenencia de armamento entre la población civil. La plataforma defiende la idea de estructurar un ejército-nación total y armar a todos los ciudadanos de la República de Armenia, “si fuera necesario, por la fuerza”.
La decisión de adoptar el sello del rechazo generalizado respondió a una estrategia de marketing político tras evaluar que una propuesta clásica de liberación nacional no tendría el mismo impacto. “Queremos que en el mundo se imagine no solo a Kim Kardashian cuando se hable de los armenios, sino también a un francotirador”, argumentó Ishkhan Gevorgyan.
La propuesta programática de la agrupación se reduce estrictamente a tres modificaciones específicas del Código Electoral para avanzar hacia una democracia representativa:
La conducción del movimiento asumió el compromiso público de exigir la renuncia de la totalidad de sus diputados electos exactamente 100 días después de asumir los escaños. El plan prevé que, tras aprobar las reformas electorales sugeridas empleando la fuerza de sus votos, se proceda de inmediato a la convocatoria de nuevas elecciones anticipadas.






