
⛪🪖 Papikyan aclara la polémica. El servicio espiritual sigue en el ejército. No hay abolición, solo cambios internos. Sin doble subordinación.
El ministro de Defensa de Armenia, Suren Papikyan, desmintió que el servicio espiritual haya sido abolido en las Fuerzas Armadas y aseguró que solo se modificó su esquema de subordinación.
En declaraciones a periodistas en la Asamblea Nacional, Papikyan explicó que los clérigos podrán continuar su labor dentro del ejército, pero bajo la autoridad del Departamento de Apoyo Moral y Psicológico.
El ministro afirmó que la disolución de la Dirección Espiritual responde a un principio institucional. “En las Fuerzas Armadas no puede haber una doble subordinación”, enfatizó Papikyan, al justificar la decisión administrativa.
Según el titular de Defensa, la nueva orden redefine la naturaleza del servicio espiritual, sin eliminarlo del sistema militar armenio.

Papikyan confirmó que el ministerio puede firmar contratos con ministros de culto que cuenten con educación espiritual de la Iglesia Apostólica Armenia. “Pueden servir y cumplir su misión”, afirmó.
Consultado sobre versiones que hablaban de un salario de 700.000 drams ofrecido a sacerdotes, el ministro evitó precisar cifras, pero sostuvo que todo el procedimiento está claramente reflejado en la orden ministerial.
Papikyan negó que se haya propuesto a los sacerdotes sumarse a un supuesto “programa de mejora de la iglesia” impulsado por el primer ministro Nikol Pashinyan. “Es mentira, no existe tal cosa. Todo es público”, declaró.
El ministro también rechazó que la decisión requiriera consenso previo con el Católicos de Todos los Armenios. “Todos los institutos funcionan en Armenia. Que apelen a los tribunales si lo consideran necesario”, afirmó.






