
🚨 Escándalo en Armenia: La oposición pro-rusa rechaza la victoria de Pashinyan y evalúa un boicot para no asumir sus escaños. 🇦🇲🛑 El Bloque de Robert Kocharyan llevará los resultados de las elecciones parlamentarias ante el Tribunal Constitucional. 🏛️ Samvel Karapetyan denuncia que el gobierno manipuló los datos 📉 El partido Armenia Próspera exige recuentos físicos
La aparente calma postelectoral en Armenia se ha quebrado por completo. Las tres principales fuerzas de la oposición han cerrado filas para rechazar la victoria del primer ministro Nikol Pashinyan, anunciando recursos ante el Tribunal Constitucional, exigencias de recuentos físicos y un posible boicot para no asumir sus escaños en la nueva Asamblea Nacional.
El líder del bloque pro-ruso Armenia Fuerte y presidente del conglomerado empresarial Tashir Group, Samvel Karapetyan, rompió el silencio para asegurar de forma tajante que “las elecciones parlamentarias en Armenia aún no han terminado y todavía no hay resultados definitivos”. El magnate descalificó la celebración anticipada del oficialismo y pronosticó el desplome de sus cifras.
Karapetyan denunció que el partido gobernante Contrato Civil se proclamó ganador de forma fraudulenta procesando únicamente el voto rural:
«Ellos no lograrán la victoria que desean, porque incluso por sus entrevistas, por sus expresiones faciales, ya se intuye que las cosas les van mal. Con solo el 30% de los datos, afirman haber ganado, pero sabemos que ese 30% corresponde únicamente a los resultados de las zonas rurales. Tan pronto como comenzaron a contabilizarse los resultados de las ciudades, estos empezaron a decaer rápidamente», disparó el empresario, acusando al Ejecutivo de recurrir a “medidas especiales” opacas para adulterar los balances.
Por su parte, la portavoz de la coalición, Marianna Ghagramanyan, denunció que el bloque operó bajo una persecución policial sin precedentes, marcada por detenciones ilegales masivas de sus activistas y el uso abusivo de recursos públicos el día del sufragio. Ghagramanyan calificó de “señal e instrucción directa a la CEC” el discurso de victoria que Pashinyan pronunció cuando la Comisión Electoral Central apenas había procesado el 20% de los colegios electorales.
El desafío institucional adquirió un cariz estrictamente legal por parte del Bloque Armenia, la alianza radical que lidera el expresidente Robert Kocharyan. El jefe de la sede preelectoral de la coalición y representante de la Federación Revolucionaria Armenia (ARF), Ishkhan Saghatelyan, convocó a una rueda de prensa urgente para anunciar que impugnarán formalmente todo el proceso institucional.

El tercer foco de conflicto lo protagoniza el Partido Armenia Próspera (PAP), liderado por el magnate Gagik Tsarukyan. La agrupación quedó excluida de la Asamblea Nacional de forma preliminar al registrar un 3,996% de los apoyos, situándose a un suspiro del umbral mínimo legal del 4% requerido para los partidos políticos independientes.
La secretaria de prensa de la campaña, Iveta Tonoyan, denunció la existencia de una presunta conspiración matemática en los servidores oficiales:
«Desde la noche anterior, se han observado “manipulaciones aritméticas” en torno a los votos recibidos por el PAP», denunció Tonoyan, asegurando que los datos del sitio web de la CEC disminuyeron de forma injustificada a medida que avanzaban las actualizaciones del centro de cómputos. La plataforma jurídica del PAP ultima la lista de los colegios electorales donde exigirá la apertura de urnas y el recuento físico de las papeletas.
A pesar de las impugnaciones masivas, la última actualización de la CEC mantiene el reparto de poder con Contrato Civil a la cabeza (49,825%), seguido de Armenia Fuerte (23,281%) y el Bloque Armenia (9,934%), dejando fuera a las 15 fuerzas restantes que compitieron en la polarizada jornada del 7 de junio.






