
Denuncian que la Base 102 de Gyumri obliga a trabajadores a votar bajo amenaza de despido. 😱 El clero ortodoxo ruso es señalado por propaganda antisoberanía. ⛪
La ONG Unión de Ciudadanos Informados denunció que el mando militar de la 102ª Base Militar Rusa en Gyumri presiona supuestamente a los empleados locales para influir en los resultados de las próximas elecciones parlamentarias en Armenia.
Este reporte coincide con las declaraciones de Vahram Atanesyan sobre el papel político de la iglesia. El analista sostiene que la oposición armenia ya reconoce al Catolicós Karekin II como un referente político directo.
El sacerdote Timofey Kazaryan realiza actividades de propaganda diaria contra el Estado armenio dentro del recinto militar. Este clérigo de la Iglesia Ortodoxa Rusa actúa como asistente del comandante de la base, el coronel Alexander Bezborodov.
Las fuentes indican que el sacerdote utiliza las iglesias de la Santa Mártir Reina Alexandra y del Arcángel Miguel para sus fines. El informe describe estas acciones como una “actividad contra nuestro estado” que busca debilitar la independencia nacional.
La red institucional rusa en Armenia utiliza plataformas culturales para ejercer influencia política. La Casa de Moscú en Ereván financia directamente a las iglesias ubicadas dentro de la base militar 102.
Esta entidad funciona como una herramienta oficial del gobierno ruso para proyectar su fuerza blanda en territorio armenio. El sacerdote Kazaryan coordina estas iniciativas para consolidar la presencia ideológica del Kremlin en la región.

El mando ruso obliga a los ciudadanos armenios que trabajan en la base a votar por un partido específico. Los empleados enfrentan amenazas directas de despido si no cumplen con las instrucciones de voto del coronel Alexander Bezborodov.
Los superiores exigen que los trabajadores extiendan esta presión sobre sus familiares, parientes y amigos cercanos. Estas acciones buscan aumentar de forma ilegal el número de votos controlados por la federación rusa en las elecciones.
La Oficina de Vanadzor de la Asamblea Civil de Helsinki afirma que el mando militar viola gravemente el Código Electoral de la República de Armenia. Estas conductas constituyen delitos penales relacionados con la interferencia extranjera y la coacción al votante.
El arzobispo Ezras Nersisyan calificó recientemente la revolución de 2018 como un “un golpe de Estado” desde la agencia TASS. La iglesia condiciona la Asamblea Nacional Eclesiástica a que las autoridades respeten las bases canónicas y legislativas actuales.






