
🕊️ Moscú cambia de táctica: ya no apuesta por los viejos líderes, sino por una nueva fuerza prorrusa. “A Nuestra Manera” podría controlar el 20 % del Parlamento armenio. #Armenia #Rusia #Ereván #Pashinyan #Geopolítica
El diario ruso Nezavísimaya Gazeta señala que el movimiento del millonario ruso acusado de golpismo Samvel Karapetyan “A Nuestra Manera” podría convertirse en una pieza clave de la nueva Asamblea Nacional de Armenia, con un 20 % de representación, en un escenario donde no existirían otras fuerzas opositoras al oficialismo de Nikol Pashinyan.
Según el medio ruso, el movimiento —que recientemente habría sumado al economista y premio Nobel Taron Acemoglu— estaría absorbiendo parte del electorado de los expresidentes Robert Kocharyan y Serzh Sargsyan. El artículo subraya que “en Ereván bromean diciendo que los 5.000 voluntarios de Narek Karapetyan son empleados del imperio empresarial de Samvel Karapetyan”.
El análisis de Nezavísimaya Gazeta sostiene que la estrategia busca mantener influencia de Moscú en el sistema político armenio, incluso en un eventual triunfo del partido gobernante Contrato Civil. La táctica consistiría en crear una nueva fuerza prorrusa que, con una “presencia impresionante” en la Asamblea Nacional, limite la capacidad del gobierno de Nikol Pashinyan de acercarse a la Unión Europea.
El medio ruso no cita encuestas sociológicas ni declaraciones de las fuerzas opositoras locales. Simplemente afirma que “A Nuestra Manera” trabaja con una tecnología política de reorientación del voto, destinada a heredar el espacio que antes ocupaban los partidos conservadores ligados al Kremlin.

Analistas armenios interpretan que el artículo es una señal del interés de Moscú en redibujar el tablero político de Ereván. Según fuentes consultadas, el Kremlin “ya no cree viable el regreso de los expresidentes” y apuesta por “una oposición gestionable, sin riesgo de ruptura geopolítica”.
De confirmarse este escenario, Armenia enfrentaría una nueva fase de influencia rusa, más sutil pero igual de determinante. La maniobra busca marginalizar la opción europea, fracturando el bloque prooccidental y asegurando que la próxima Asamblea Nacional de Armenia mantenga una mayoría compatible con los intereses del Kremlin.
“Es una operación política diseñada para neutralizar a los partidos proeuropeos y consolidar una oposición funcional a Moscú”, señaló un analista de Ereván bajo condición de anonimato.
El intento de reconfigurar la oposición en torno a una fuerza moderadamente prorrusa plantea un dilema para el futuro político de Armenia: ¿puede el país sostener su soberanía institucional si su Parlamento se diseña “al estilo de Moscú”?
El riesgo no es menor. Una oposición controlada desde el exterior podría debilitar la pluralidad democrática y reducir el margen de maniobra del gobierno frente a Occidente. En palabras de un exdiplomático armenio: “Cuando la oposición deja de representar a la ciudadanía y empieza a responder a intereses externos, la democracia se convierte en una escenografía”.






