
La agencia Moody’s Ratings elevó la perspectiva crediticia de Armenia de “estable” a “positiva”, al tiempo que confirmó sus calificaciones de emisor a largo plazo tanto en moneda local como extranjera en Ba3. La decisión se fundamenta en la reducción de los riesgos políticos internos, la diversificación de sus alianzas internacionales y la menor probabilidad de un conflicto armado a gran escala con Azerbaiyán.
Según la agencia de calificación, la firma del acuerdo marco de paz alcanzado en agosto de 2025 bajo la mediación de Estados Unidos ha aportado una estabilidad relativa a la región, atenuando el riesgo de hostilidades.

A pesar de las mejoras en el clima regional y los avances en las conversaciones con Turquía para abrir fronteras y restablecer lazos diplomáticos, Moody’s considera poco probable la firma de un tratado de paz definitivo a corto plazo. Esto se debe a las exigencias de Bakú para modificar la Constitución armenia, un asunto de alta sensibilidad política en Ereván.
En el plano estratégico, el informe subraya el equilibrio que Armenia busca en sus relaciones exteriores:
Distanciamiento en seguridad: Ha reducido su dependencia militar directa de Rusia, aunque mantiene un fuerte vínculo comercial que ha generado episodios de tensión, como restricciones puntuales a las importaciones armenias por parte de Moscú.
Aproximación a Occidente: Se ha profundizado la colaboración con la Unión Europea y Washington en materia de asistencia financiera, reformas institucionales e infraestructura de conectividad vial en el sur del país.

Los analistas de Moody’s definen los riesgos políticos internos como moderados. La victoria del primer ministro Nikol Pashinyan y de su partido Contrato Civil en las elecciones parlamentarias de junio de 2026 garantizó la continuidad de las políticas públicas de Estado.
La calificación crediticia del país podría seguir mejorando si se concreta un avance real en la conectividad regional y se despeja la incertidumbre en los lazos con Rusia; no obstante, una eventual reescalada geopolítica llevaría la perspectiva de nuevo al nivel estable.






