
🩸 ¿El grupo O debe comer solo carne? Un experto hematólogo desmiente los mitos más comunes sobre la sangre y la nutrición. 🥩🥗🧬 ¿Tu tipo de sangre define tu personalidad? La ciencia responde a las teorías y explica los verdaderos riesgos de salud del sistema ABO. 📊🔍
El grupo sanguíneo constituye una de las características biológicas más importantes del cuerpo humano. Con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, celebrado este 14 de junio de 2026, la agencia Novosti-Armenia entrevistó a Armen Petrosyan, jefe del Departamento de Sangre y Componentes Sanguíneos del Centro Yolyan de Hematología y Oncología en Ereván.
La fecha conmemora el nacimiento del científico austriaco Karl Landsteiner, quien descubrió el sistema de grupos sanguíneos ABO en 1900. Este hallazgo revolucionó la medicina y permitió realizar transfusiones seguras mediante la clasificación de los antígenos en los glóbulos rojos, divididos en los grupos O, A, B y AB.

El especialista desmintió de forma categórica los mitos alimenticios que vinculan la nutrición con el tipo de sangre de los individuos. La creencia popular señala que las personas con grupo O son carnívoras por naturaleza y las del grupo B deben ser vegetarianas.
«No existe una relación científicamente probada entre el grupo sanguíneo y la dieta», aclaró el hematólogo respecto a estas teorías. La medicina actual no emite recomendaciones ni pautas para elegir una dieta basándose en las clasificaciones sanguíneas de los pacientes.
El experto también descartó que el grupo B otorgue una mejor adaptación a los cambios ambientales o alimentarios en el organismo. De igual forma, el grupo AB no posee ventajas biológicas ni médicas especiales, tratándose simplemente de una variante menos común en la población.
La supuesta influencia del tipo de sangre en el carácter, el pensamiento o las capacidades intelectuales de las personas carece de evidencia científica. Las afirmaciones que definen a los sujetos del grupo O como líderes o a los del grupo B como creativos pertenecen al campo de los estereotipos culturales.
La hematología sí reconoce ciertos vínculos estadísticos entre los grupos sanguíneos y el riesgo de desarrollar enfermedades específicas en el cuerpo. Las personas con grupo sanguíneo O suelen registrar un menor riesgo de sufrir trombosis venosa en comparación con otros tipos de sangre.
Por el contrario, los grupos A, B y AB pueden presentar niveles más altos de algunos factores de coagulación sanguínea. Esta característica incrementa ligeramente la probabilidad de desarrollar trombosis, aunque el grupo sanguíneo es solo un factor de riesgo menor que no predetermina la aparición del trastorno.
Los estudios médicos muestran que las personas con grupo O tienen más probabilidades de desarrollar úlceras gástricas y duodenales. Los pacientes con grupo A exhiben estadísticamente un riesgo ligeramente mayor de padecer ciertos tipos de cáncer durante su vida.
En el ámbito de la herencia, un hijo puede tener un grupo sanguíneo diferente al de sus progenitores tras recibir combinaciones genéticas de ambos. Dos padres con tipos A y B pueden concebir un hijo con cualquier grupo del sistema ABO.
Existen restricciones estrictas, ya que dos padres con grupo O jamás tendrán un hijo con sangre tipo A, B o AB. La prevalencia de estas variantes varía según las regiones, registrándose un alto porcentaje del grupo O en nativos de América del Sur y del grupo B en Asia Central.






