
Menos armenios viajan a Rusia 🇦🇲➡️🇷🇺. Nuevas leyes endurecen controles salariales y migratorios. Riesgo de deportación y bloqueo telefónico. La cifra cae de 100 mil a menos de 70 mil trabajadores. ¿Cambio definitivo en la migración laboral? 🔎
Los flujos migratorios de Armenia a Rusia bajan con fuerza desde 2022. Las nuevas leyes en la Federación de Rusia endurecen controles financieros y laborales. El impacto ya se siente entre miles de trabajadores armenios.
En conferencia de prensa, Tatevik Bezhanyan, experta del programa migratorio de la organización Haykakan Caritas, advirtió que los cambios afectan directamente a los ciudadanos de la República de Armenia. “Los inmigrantes primero deben prestar atención al monto de su salario registrado y a los fondos enviados a Armenia”, afirmó.
Bezhanyan explicó que muchos empleadores declaran solo una parte del salario real. El trabajador recibe más dinero, pero el contrato refleja menos. Esa diferencia ahora genera alertas.
“Si los órganos policiales rusos ven una discrepancia entre el salario recibido y la cantidad enviada, pueden intervenir”, sostuvo. Según detalló, la persona debe justificar el origen del dinero. Si no lo hace, puede ingresar al registro de personas controladas y enfrentar deportación.
La experta también alertó sobre casos donde un trabajador transfiere dinero de todo su grupo laboral. “En ese caso también puede surgir un problema. Nuevamente se debe acreditar el origen”, subrayó.

Desde el 1 de marzo, el servicio de seguridad ruso puede solicitar a operadores el bloqueo del teléfono de un migrante. “Una conversación o mensaje que el servicio considere una amenaza puede interferir y bloquear el acceso”, señaló Bezhanyan.
Incluso una expresión de simpatía hacia Ucrania podría generar consecuencias. “Insto a nuestros ciudadanos a tener más cuidado”, dijo.
Además, Moscú exige una aplicación móvil para el registro migratorio. Si el usuario no la actualiza, puede entrar en el registro de control.
Otra medida fija cuotas regionales para contratar extranjeros. Cada región decide cuántos migrantes emplea y en qué sectores. La construcción y los servicios también quedan bajo límites.
El efecto ya se refleja en cifras. “Si en 2022 hablábamos de 95.000 a 100.000 trabajadores inmigrantes, ahora la cifra no llega a 70.000”, explicó Bezhanyan.
La experta atribuyó la caída al endurecimiento legal ruso y al auge de la construcción en Armenia. Muchos trabajadores optan por quedarse.
La migración laboral, que durante años sostuvo la economía familiar armenia, enfrenta un nuevo escenario. Más controles, más riesgos y menos margen para la informalidad.






