
¿Macron legitima la “Núremberg” de Aliyev? 🎙️ La entrevista en France 24 encendió alarmas en Armenia. Comparaciones extremas, tensiones regionales y un Cáucaso donde cada palabra pesa. Francia busca no perder influencia 💬⚖️.
La reciente entrevista del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, al canal de televisión France 24 resulta bastante inusual. En primer lugar, las relaciones entre ambos países distan de ser cordiales, por decirlo suavemente. En segundo lugar, el presidente de Azerbaiyán no es, sin duda, un actor de la política internacional y europea cuyas opiniones sean de gran interés para los franceses. En este contexto, parece que los organizadores de la entrevista, que probablemente alinearon su línea editorial con los enfoques de las autoridades francesas, buscaban presentar a Ilham Aliyev como una “figura influyente”.
Para este tipo de entrevistas se elabora de antemano un guion completo. Por consiguiente, la cuestión del “juicio” a la cúpula político-militar de Nagorno-Karabaj y la posibilidad de su liberación, mencionada en las negociaciones Aliyev-Vance, solo pudo plantearse con el consentimiento de las partes. Dar publicidad a este tema en los términos en que se hizo beneficia al presidente de Azerbaiyán en varios aspectos, especialmente en el ámbito interno. La oposición azerbaiyana le acusa de “liberar al genocida Vagif Jachaturián, pero mantener en prisión al líder del Partido Democrático Nacional, Kerimli”.
¿Qué interés tiene la parte francesa en internacionalizar la opinión del presidente de Azerbaiyán sobre esta delicada cuestión? Las relaciones entre Estados Unidos y Francia se han tensado tras el cambio de administración en Washington. A pesar de sus considerables esfuerzos, el presidente francés, Macron, no ha logrado desempeñar un papel influyente en el acuerdo ucraniano. Los acuerdos armenio-azerbaiyanos, armenio-estadounidenses y azerbaiyano-estadounidenses alcanzados en Washington en agosto del año pasado tienen como objetivo “limitar” la influencia de Francia también en el Cáucaso Meridional, o al menos así lo percibe el Elíseo.

La entrevista de France 24 está estructurada de tal manera que, después de las afirmaciones incuestionables del presidente azerbaiyano sobre el establecimiento de la paz con Armenia, el proyecto de la “senda de Trump”, la dirigencia político-militar de Nagorno-Karabaj y el retorno a Artsaj, es solo el periodista quien aborda la perspectiva de las relaciones franco-azerbaiyanas. Entonces, Aliyev revela que “aceleraron el ritmo” en su primer encuentro con Macron tras un largo paréntesis.
Por impactante que pueda ser la impresión de este “espectáculo” político, es necesario asumir la utilidad de una “ducha de agua fría”. El problema principal quizá sea: ¿por qué la televisión francesa le brindó a Aliyev la oportunidad de calificar a la dirigencia político-militar de Nagorno-Karabaj como “organizadores de crímenes peores que los nazis”? Si el Elíseo proporciona, cuando menos, una plataforma propagandística para legitimar la “Núremberg de Aliyev”, ¿qué interés real busca satisfacer Francia en el Cáucaso Meridional a través de Azerbaiyán?
La entrevista de Ilham Aliyev en France 24 desató una tormenta política en el Cáucaso Meridional. El presidente de Azerbaiyán aprovechó la pantalla francesa para endurecer su discurso sobre Nagorno-Karabaj y lanzar una frase explosiva. Acusó a la dirigencia político-militar armenia de organizar “crímenes peores que los nazis”.
El contexto no pasa desapercibido. Las relaciones entre Bakú y París atraviesan un momento frío. Sin embargo, el canal internacional francés ofreció una plataforma amplia. En Bakú, la exposición mediática fortalece a Aliyev ante su público interno. La oposición lo acusa de “liberar al genocida Vagif Jachaturián, pero mantener en prisión al líder del Partido Democrático Nacional, Kerimli”.






