
⚖️ Dura denuncia: Acusan de hipocresía a George Deek, enviado de Israel para el mundo cristiano, por ignorar la limpieza étnica en Artsaj.
El activista armenio Kegham Balian calificó públicamente de “mentiroso hipócrita” a George Deek, actual enviado especial de Israel para el mundo cristiano. La dura denuncia, difundida a través de la red social X y recogida por el portal armenews.com, acusa al diplomático de instrumentalizar la causa de las minorías religiosas según conveniencia, tras ignorar la reciente destrucción del patrimonio cristiano armenio en la región de Artsaj (Nagorno-Karabaj).
Balian fundamentó su acusación tras una entrevista que Deek concedió a la cadena estadounidense Fox News. Durante dicha transmisión, el funcionario israelí denunció que el mundo presencia «la limpieza étnica de los cristianos, cuya proporción ha caído del 20 % de la población de Oriente Medio a menos del 2 % en la actualidad».

La contradicción principal señalada por el denunciante se remonta a 2023, periodo en el que George Deek ejercía el cargo de embajador de Israel en Azerbaiyán. Balian sostiene que Israel, Turquía y Azerbaiyán actuaron como cómplices de una limpieza étnica que forzó el éxodo masivo de 150.000 armenios cristianos, borrando por completo una población autóctona que pasó del 100% al 0% en sus tierras ancestrales.
A pesar de la profanación de tumbas e iglesias, el diplomático respaldó las acciones de Bakú en declaraciones al medio estatal azerbaiyano CaliberAz:
«Fue un honor para mí ser el primer embajador israelí en Karabaj, ver Shusha, Fuzuli y Kalbajar», manifestó Deek en aquella oportunidad, elogiando abiertamente la gestión del régimen dictatorial de Ilham Aliyev en los territorios ocupados.
La denuncia de Balian también salpica la memoria familiar del propio enviado especial, cuya bisabuela fue superviviente del Genocidio Armenio de 1915, matanza que se cobró la vida de 1,5 millones de personas. El activista criticó el silencio absoluto de Deek a inicios de este año, cuando el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, intentó usar el reconocimiento histórico de dicho genocidio como un desafío político contra el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
La moción fue retirada de la agenda de la Knesset (el Parlamento israelí) por presiones directas del gobierno azerí. El presidente Ilham Aliyev instruyó a su gabinete contactar de inmediato a las autoridades israelíes para frenar el debate tras calificar la iniciativa de «injusta, inexacta e inaceptable».
Según concluye Balian, el cargo de enviado especial para el mundo cristiano constituye una mera maniobra publicitaria de hasbara diseñada para limpiar la imagen internacional de Israel. El activista advierte a la opinión pública que Deek solo defenderá los derechos de las comunidades cristianas si esto coincide con los intereses geopolíticos de su país, desprovisto de cualquier imperativo moral.






