
Kapan celebró su festival más querido. Kurkut, música y comunidad, unidos para ayudar a quienes lo necesitan. Tradición viva con corazón.
El Festival Kurkut celebró su sexta edición el 8 de noviembre en Kapan, transformando una tradición culinaria en una jornada de solidaridad comunitaria. Este año, el evento adoptó un formato de feria benéfica para apoyar a Davit y Dianna, dos hermanos que viven en el dormitorio de la escuela especial N°3 de la ciudad. Gracias a la iniciativa, se recaudaron 3.218.110 drams, fondos que se destinarán a la compra de un departamento para ellos, según anunció el líder comunitario Gevorg Parsyan.
La celebración tuvo lugar en la zona administrativa de la aldea de Norashenik, donde 20 maestros cocineros prepararon el tradicional kurkut. Cada uno recibió regalos simbólicos como reconocimiento. La atmósfera se enriqueció con puestos temáticos organizados por instituciones educativas y el consejo juvenil local. Los asistentes degustaron pan lavash, encurtidos caseros, gata, baklava, cafés y tés aromáticos, además de productos locales preparados durante la jornada.
El ambiente festivo se sostuvo con actuaciones de Barbar Band, Shushan Petrosyan, Arsen Safaryan y Arsen Grigoryan (Mro). Juegos y competencias deportivas, como tira y afloja y torneos de pulso, premiaron a participantes con medallas, copas y certificados.

El momento central fue la elección del mejor kurkut del año. El jurado otorgó el título a Karlen Martirosyan, de la aldea de Tsav, quien obtuvo el premio “Festival Kurkut-2025”. Aram Hayrapetyan fue reconocido por pronunciar “El mejor brindis”.
La municipalidad de Kapan, junto con el Centro Cultural y la Fundación Benéfica Kapan, organizó el festival, reafirmando el papel de la tradición como herramienta de cohesión social.






