
Irán y Turquía iniciarán un corredor ferroviario de 200 km para conectar Asia y Europa. Costará 1.600 millones y busca reactivar la Ruta de la Seda.
Irán y Turquía acordaron iniciar la construcción de una línea ferroviaria conjunta que podría cambiar el mapa comercial euroasiático. El proyecto, valorado en 1.600 millones de dólares, apunta a conectar más rápido a Asia con Europa a través de una ruta histórica: la antigua Ruta de la Seda.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, confirmó el domingo que ambos países dieron luz verde a la línea Marand–Cheshmeh Soraya, que se extenderá hasta la región turca de Aralık. Serán unos 200 km de vía destinados a convertirse en un corredor de tránsito regional.
Las autoridades estiman una obra de tres a cuatro años, con un costo total de 1.600 millones de dólares.
A inicios de mes, la ministra de Transporte de Irán, Farzaneh Sadegh, afirmó que la nueva vía transformará la sección sur de la histórica Ruta de la Seda en un “corredor totalmente ferroviario entre China y Europa”, garantizando transporte rápido, barato y con mínimas detenciones.
La iniciativa se alinea con la “Franja y la Ruta” impulsada por China desde 2013, un megaproyecto diseñado para expandir rutas marítimas, viales y ferroviarias en toda Eurasia.

En una conferencia conjunta en Ankara, Araghchi y su par turco, Hakan Fidan, subrayaron la urgencia de eliminar obstáculos al comercio y la inversión bilateral. Ambos remarcaron que el enlace ferroviario puede convertirse en un eje logístico para la región si la construcción avanza pronto.
Para Irán, cuya economía arrastra décadas de sanciones, ampliar su infraestructura hacia los países vecinos es una estrategia para recuperar dinamismo económico y volver a insertarse en los flujos comerciales globales.
Si el proyecto llega a término, Asia y Europa ganarían una ruta terrestre mucho más eficiente, con tiempos de traslado reducidos y tarifas competitivas. El corredor también podría posicionar a Irán como un actor logístico central en Eurasia, mientras Turquía refuerza su rol como puente continental.






