
🔥 Protestas, inflación y represión. Irán dice que todo está bajo control, pero los números cuentan otra historia 📉🇮🇷
Las autoridades de Irán anunciaron el restablecimiento total del orden público tras semanas de protestas y disturbios desatados por la crisis económica. El mensaje busca transmitir control, aunque los datos oficiales revelan un alto costo social.
Según informó la agencia Armenpress, la radio y televisión estatal IRIB citó al comandante en jefe de la policía iraní, Ahmad-Reza Radan, quien aseguró que “la seguridad y el orden han sido completamente restablecidos en las ciudades del país”.
“Gracias a la participación de nuestros ciudadanos y a la acción de las fuerzas armadas y de seguridad, el orden fue restablecido”, afirmó Radan en declaraciones oficiales.
El jefe policial advirtió que las operaciones continuarán. El objetivo, dijo, es identificar y arrestar a todas las personas que participaron en los disturbios.

Las protestas en Irán comenzaron a finales de diciembre de 2025, en medio de una fuerte devaluación del rial iraní y una inflación persistente. Con el correr de los días, las movilizaciones escalaron hacia consignas contra las autoridades.
Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos y actos violentos en varias ciudades. El gobierno calificó los hechos como disturbios, mientras mantuvo un fuerte despliegue de seguridad.
El diputado iraní Ebrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento, ofreció detalles el 19 de enero en una conferencia citada por la agencia Mehr.
Azizi reconoció el derecho a la protesta. “La protesta y la crítica son derechos del pueblo”, afirmó. Añadió que “hacer preguntas es un derecho y responderlas es un deber”.
El legislador evitó dar una cifra definitiva de víctimas mortales. Confirmó, sin embargo, que el número de heridos supera los 3.700.
También informó sobre importantes daños materiales. Más de 2.221 vehículos y equipos policiales resultaron dañados durante los operativos. Además, 250 escuelas, 300 mezquitas y 90 escuelas religiosas sufrieron destrozos.
Desde el 28 de diciembre, las manifestaciones se extendieron por varias regiones del país. El gobierno insiste en que la situación está bajo control, mientras refuerza la presencia de las fuerzas de seguridad.
El impacto económico y social de las protestas vuelve a poner presión sobre las autoridades iraníes, en un contexto marcado por sanciones y malestar interno.






