
🇦🇲⚡️ Armenia recibe el 20 % de su gas de Irán. La guerra con Israel frena obras, sube costos y pone en pausa el intercambio “Gas por Electricidad”… pero el suministro sigue seguro gracias a Rusia. ¿Riesgo u oportunidad?👇
Hasta un 20% del gas que consume Armenia llega desde Irán a través del gasoducto Kajaran-Agarak, completado en 2007. El resto proviene de Rusia, que sigue siendo el proveedor dominante. El experto de Naciones Unidas en energía Ara Marjanyan reconoce que “incluso si se suspenden los programas con Irán por Israel, Armenia no afrontará problemas de seguridad energética porque el flujo ruso cubre la demanda interna” y porque el ducto persa opera muy por debajo de su capacidad máxima de 2.300 millones de metros cúbicos al año.
Hoy la seguridad energética armenia resiste gracias al gas ruso y a la autosuficiencia eléctrica. Sin embargo, la logística más cara, la paralización de obras binacionales y la inquietud inversora obligan a diversificar rutas y socios. Mientras Teherán e Israel intercambian fuego, Armenia apuesta al pragmatismo: maximizar la conexión con Georgia, reforzar la hidroeléctrica doméstica y atraer talento extranjero para que la guerra ajena se transforme en oportunidad local.

Según la Comisión Reguladora de Servicios Públicos de Armenia, desde 2009 Ereván envía tres kilovatios hora de electricidad a cambio de cada metro cúbico de gas iraní. Las autoridades planeaban triplicar el volumen hasta 1.000 millones de metros cúbicos anuales pero, según Marjanyan, “las perspectivas de expansión se opacan con la guerra; la finalización de la línea eléctrica de 400 kV está en duda y la central hidroeléctrica de Meghri queda en el limbo”. La obra eléctrica, oficialmente completa en 80%, debería integrar a ambos países en un corredor energético mayor, ahora frenado por misiles y sanciones.
La escalada militar ya se siente en los puertos iraníes. Decenas de camiones con destino Ereván quedaron varados en Bandar Abbas. La ministra de Economía Hagar Papoyan admite que “el desvío de carga vía Poti en Georgia encarece el transporte de textiles, maquinaria y juguetes procedentes de Asia” aunque, de momento, el flujo total de mercancías no se ha colapsado. En la frontera de Agarak se repite el cuello de botella mientras la aduana intenta agilizar el cruce.
El Comité de Estadística confirma que la electricidad representó el 75% de las exportaciones armenias a Irán en 2024 con un valor de US$82 millones. Por su parte, las importaciones iraníes sumaron US$629 millones y estuvieron dominadas por varillas de acero, gas natural y derivados del petróleo. Si la guerra corta la ruta meridional, Ereván deberá compensar con mayores compras a Rusia o buscar proveedores marítimos, un reto para la construcción local y para la balanza comercial.

El ministro de Finanzas Vahe Hovhannisyan confiesa que el gabinete no modelará escenarios hasta que “haya más certezas” sobre la duración de la guerra, aunque reconoce que la percepción de riesgo puede ahuyentar capital extranjero. De momento la estratégica autopista Norte-Sur continúa porque “la frontera armenio-iraní opera con normalidad”. Hovhannisyan recuerda que la sorpresiva llegada de profesionales rusos tras 2022 hizo crecer el PIB 12% y no descarta “efectos igualmente positivos” si ciudadanos iraníes buscan refugio en Ereván.






