
Irán y Azerbaiyán refuerzan su cooperación militar con un segundo ejercicio conjunto "Aras", destacando la creciente colaboración en defensa y seguridad fronteriza en un contexto de tensiones regionales.
En un movimiento que destaca la creciente cooperación militar entre Irán y Azerbaiyán, ambos países han iniciado un nuevo ejercicio militar conjunto, el segundo en un mes y el tercero en lo que va del año. Los ejercicios, titulados “Ejercicio militar conjunto de Aras”, comenzaron el 24 de noviembre en la región de Aslanduz, provincia de Ardebil, según informa la agencia estatal iraní IRNA.
El propósito del ejercicio, en el que participan las fuerzas terrestres del ejército de Azerbaiyán y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán, incluye:
Este entrenamiento conjunto se alinea con los acuerdos previamente alcanzados entre Teherán y Bakú para fomentar una cooperación estratégica en materia de seguridad.
El ejercicio de Aras es el segundo realizado este mes, tras los entrenamientos navales conjuntos en el mar Caspio llevados a cabo el 4 de noviembre. Además, en junio se realizaron maniobras en la costa del río Araks, que delimita la frontera entre Irán y el enclave azerí de Nakhichevan.
Este incremento en las actividades conjuntas refleja una intención de ambas naciones de consolidar su colaboración militar en un momento de tensiones regionales, especialmente en torno al Cáucaso y el mar Caspio, áreas de gran importancia geoestratégica.

Las relaciones entre Irán y Azerbaiyán han sido históricamente complicadas debido a diversos factores, como las tensiones religiosas, la influencia de terceros países en la región y las disputas fronterizas. Sin embargo, los ejercicios militares conjuntos indican un cambio hacia una cooperación pragmática frente a amenazas comunes, como el contrabando, el terrorismo y la inestabilidad regional.
Por otra parte, esta colaboración militar también puede interpretarse como una respuesta a la creciente presencia de potencias extranjeras en el Cáucaso y el Caspio, regiones que ambos países consideran de interés estratégico vital.
El fortalecimiento de los lazos militares entre Irán y Azerbaiyán podría tener implicaciones significativas para la estabilidad regional. Por un lado, podría disuadir a actores no estatales y potencias externas de intervenir en los asuntos fronterizos. Por otro lado, podría generar preocupación en países vecinos, como Armenia, y en aliados internacionales de Azerbaiyán como Turquía e Israel, que monitorean de cerca estas maniobras.






