
🌍 Alerta geopolítica. Irán exige a Azerbaiyán expulsar a militares israelíes. Si no lo hace, advierte que podría convertirse en objetivo militar. El conflicto amenaza con involucrar a Turquía y escalar en todo el Cáucaso Sur.
La tensión en el Cáucaso Sur escaló tras una advertencia directa de Irán a Azerbaiyán. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes exigió la expulsión de militares vinculados a Israel del territorio azerbaiyano y advirtió que, de no hacerlo, el país podría convertirse en objetivo militar.
La declaración provino del cuartel general central Khatam al-Anbia Central Headquarters, órgano estratégico de las fuerzas armadas iraníes. El mensaje refleja un fuerte aumento de la presión geopolítica en la región.
En el comunicado oficial, difundido por medios estatales iraníes, se afirma: “Declaramos a la República de Azerbaiyán que, para evitar la propagación de la inestabilidad en la región, debe expulsar a los sionistas de su país y no poner en peligro la seguridad de su propio pueblo y de Irán”.
La advertencia también fue respaldada por Ali Larijani, secretario del Supreme National Security Council of Iran, quien afirmó que Irán no busca un conflicto con Bakú.
Sin embargo, el funcionario dejó claro el límite estratégico de Teherán. “Irán no tiene problemas con Azerbaiyán. Pero si se organiza alguna acción desde su territorio contra Irán, responderemos de manera adecuada”, declaró.
Las palabras de Larijani reflejan la creciente preocupación iraní por la supuesta presencia de infraestructura o personal israelí al norte del río Araxes River, en territorio azerbaiyano.
La tensión se intensificó después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán informara que dos drones lanzados desde territorio iraní cayeron cerca del aeropuerto de Najicheván.
Las autoridades iraníes negaron cualquier ataque. El Estado Mayor aseguró que la acusación responde a una operación atribuida a Israel.
Este episodio se suma al deterioro diplomático entre Teherán y Bakú, que en los últimos días incluyó el retiro del personal diplomático azerbaiyano desde Irán.

El escenario geopolítico se vuelve aún más complejo debido a los compromisos de alianza entre Azerbaiyán y Turquía, formalizados en la Shusha Declaration.
Este acuerdo establece cooperación en seguridad y defensa entre ambos países. Analistas señalan que un ataque directo contra Azerbaiyán podría arrastrar a Turquía al conflicto.
La eventual participación turca transformaría la crisis en un enfrentamiento regional con implicaciones para múltiples actores, incluido Israel.
Observadores políticos sostienen que el tono de las declaraciones refleja tensiones internas dentro de la élite iraní. Durante años, sectores políticos y religiosos evitaron reconocer públicamente la presencia israelí en Azerbaiyán.
Ahora, con un escenario regional más volátil, sectores militares vinculados al Islamic Revolutionary Guard Corps parecen adoptar una postura más dura frente a Bakú.
El endurecimiento del discurso indica que el equilibrio interno en el poder iraní también se encuentra bajo presión.






