
⛪ Crisis en la Iglesia Armenia. Rechazan la Asamblea Episcopal en Austria y exigen que vuelva a Etchmiadzin.
La convocatoria de la Asamblea Episcopal de la Iglesia Apostólica Armenia fuera del país desató una fuerte polémica. El Consejo de Reforma de la Iglesia Apostólica Armenia exigió anular la decisión de realizar la reunión en Austria, al considerar que vulnera la tradición canónica y desacredita a Etchmiadzin, el centro espiritual histórico.
La Asamblea Episcopal fue convocada para celebrarse del 16 al 19 de febrero de 2026 en St. Pölten, por decisión del Consejo Espiritual Supremo del 13 de enero. El encuentro abordará los “últimos acontecimientos” y la vida interna de la Iglesia.
El Consejo de Reforma afirmó que el Consejo Espiritual Supremo carece de validez. Señaló que fue elegido en 2017 por cuatro años y que su mandato finalizó en 2021. “Sus decisiones no son canónicas”, sostuvo el comunicado.
La Iglesia Apostólica Armenia tiene su sede histórica en Etchmiadzin, donde fueron ordenados todos los obispos. Según el Consejo, no existe justificación para trasladar una asamblea de este nivel fuera del país, en un momento de fortalecimiento de la independencia armenia.
El comunicado acusó a la Sede Madre de Santa Etchmiadzin de no responder a reclamos internos ni a cuestionamientos públicos. “No se realizó ningún proceso canónico ni discusión abierta”, afirmó el texto.
También mencionó que el primer ministro de Armenia y otros actores plantearon dudas sobre la conducción eclesiástica sin recibir respuesta. Según el Consejo, esta falta de diálogo impide una asamblea legítima.
El Consejo de Reforma llamó a cancelar la reunión en el extranjero y pidió a los obispos no participar. “Ninguno de los clérigos de alto rango del Consejo participará en Austria”, advirtió.
El texto alertó sobre presiones externas y habló de “fuerzas antinacionalistas” que, según afirman, buscan dividir a la Iglesia y debilitar al Estado armenio.

La información fue confirmada por el sacerdote Yesai Artenyan a Radar Armenia. La decisión generó reacciones políticas. Arman Babajanyan, líder del partido Por la República, consideró preocupante llevar la crisis fuera del país.
“Esta es una crisis interna de la Iglesia y debe resolverse colectivamente”, dijo Babajanyan. Afirmó que Etchmiadzin permitiría transparencia y contacto directo con la realidad local.
El teólogo Nikoghos Hovhannisyan rechazó las críticas. Defendió que la sede del encuentro es una decisión interna de la Sede Madre y recordó precedentes como la reunión de El Cairo en 1996.






