
🕯️ Estambul recordó a Hrant Dink. 19 años después, la pregunta sigue abierta: ¿dónde está la justicia? ✊
Cientos de personas se reunieron este lunes en Estambul para conmemorar el 19º aniversario del asesinato del periodista armenio-turco Hrant Dink, ocurrido frente a la antigua sede del semanario Agos. El acto volvió a poner en el centro el reclamo de justicia y memoria, en un contexto donde el crimen sigue siendo una herida abierta en Turquía.
La concentración tuvo lugar a las 15:00 frente al edificio Sebat, donde Dink fue asesinado el 19 de enero de 2007. Según informó la Fundación Hrant Dink, el evento reafirmó la exigencia de verdad judicial y el rechazo a la impunidad que rodea el caso.
El discurso central estuvo a cargo de Leda Özber, subeditora jefa y directora visual del periódico Agos, quien recordó el impacto social del trabajo periodístico de Dink. “Cada vez que dudaba, Hrant me decía: ‘Aunque solo una persona lo lea, vale la pena’”, expresó, en una de las citas más aplaudidas del acto.
Özber subrayó que muchos titulares de Agos incomodaron tanto a la comunidad armenia como a la sociedad turca. También reconoció que, en ocasiones, el silencio resultó más elocuente que la reacción pública.

La escritora Gaye Boralıoğlu leyó una carta de Çiğdem Mater, integrante del grupo Amigos de Hrant y detenida en la prisión de Bakırköy. En su mensaje, Mater afirmó: “La comunidad es más fuerte que el miedo”, y llamó a no perder la esperanza pese a la represión.
El caricaturista Kemal Gökhan Gürses transmitió un mensaje de Osman Kavala, encarcelado desde 2017. Kavala destacó el legado intelectual de Dink y definió a Agos como una guía moral para enfrentar las injusticias históricas y defender la justicia universal.
El alcalde electo de Şişli, Resul Emrah Şahan, y la vicealcaldesa Ebru Özdemir enviaron cartas desde la prisión de Mármara. Şahan expresó su solidaridad con los presentes. Özdemir remarcó que el recuerdo de Dink obliga a reconocer el miedo, pero también a sostener el reclamo de justicia de forma constante.
A diecinueve años del crimen, la figura de Hrant Dink sigue interpelando a Estambul y a la sociedad turca. Su asesinato no solo marcó un antes y un después para el periodismo crítico, sino que continúa simbolizando la lucha por la convivencia, la memoria y los derechos humanos.






