
🔥 Hezbollah lanzó cohetes contra Israel tras la muerte de Jamenei . Tel Aviv respondió con bombardeos en Beirut. Hay decenas de muertos y el Líbano teme otra guerra. ¿Escalada controlada o conflicto total? 🌍💣 #Hezbollah #Israel #OrienteMedio
La frágil calma entre Hezbollah e Israel saltó por los aires en la madrugada del 2 de marzo. El grupo chií lanzó cohetes y drones contra el norte israelí y afirmó que actuó en represalia por el asesinato del líder supremo iraní, Ali Jamenei. Horas después, la aviación israelí bombardeó los suburbios del sur de Beirut y el sur del Líbano, con al menos 31 muertos según autoridades sanitarias libanesas.
Las explosiones sacudieron la capital antes del amanecer. Decenas de familias huyeron mientras el Ejército israelí describía la ofensiva como el inicio de una “campaña ofensiva” prolongada.
Hezbollah aseguró que atacó una instalación de defensa antimisiles al sur de Haifa. Presentó la operación como un acto de “venganza y disuasión”. Israel informó que interceptó la mayoría de los proyectiles y que varios cayeron en áreas abiertas.
El movimiento fundado en 1982 con apoyo de la Guardia Revolucionaria iraní busca mostrar lealtad a Teherán. La muerte de Jamenei alteró el equilibrio regional y presionó al grupo a responder. En 2024, Israel mató a su histórico líder, Hassan Nasrallah, golpe que debilitó su estructura.
El nuevo ataque revela que el simbolismo político pesó más que la cautela. Hezbollah arriesga un conflicto mayor en un país agotado por la crisis económica.
A diferencia de otras escaladas, la reacción interna fue inmediata. El presidente Joseph Aoun condenó los bombardeos israelíes, pero lanzó un mensaje claro: el Líbano no debe servir como plataforma para guerras externas. “No tenemos nada que ver”, afirmó.

El primer ministro Nawaf Salam calificó el lanzamiento de cohetes como “irresponsable” y una amenaza directa a la seguridad nacional. Medios locales señalaron que autoridades judiciales ordenaron arrestos contra responsables del ataque.
El cruce refleja una grieta interna. Tras el alto el fuego de 2024, sectores políticos impulsaron el desarme del grupo con respaldo occidental. La nueva ofensiva expone los límites de esa estrategia.
El liderazgo militar israelí avisó que prepara operaciones sostenidas en el sur y el este del Líbano. Emitió órdenes de evacuación en varias aldeas fronterizas. Tel Aviv acusa a Hezbollah de rearmarse tras la tregua de 2024.
La escalada amplía un conflicto que ya involucra a Irán y a Estados Unidos. La región se acerca a un escenario de guerra sistémica con múltiples frentes abiertos.
Analistas sostienen que Hezbollah buscó preservar su credibilidad dentro del eje iraní. Sin embargo, el costo puede ser alto. El Líbano vuelve a quedar atrapado entre disputas regionales y divisiones internas.
La incógnita ahora es si este intercambio se mantendrá controlado o si abrirá una nueva guerra en Oriente Medio.






