
🚨 ¡Última hora! El gobierno de Armenia nacionaliza por decreto la Red Eléctrica Nacional (ENA) tras quitarle la licencia a Tashir Capital. 🇦🇲⚡Se ampara en la Constitución y el interés público. 🏛️
El Gobierno de Armenia iniciará de forma inmediata el proceso legal para declarar las acciones de la compañía Redes Eléctricas de Armenia (ENA, por sus siglas en inglés) como un bien de interés público primordial. La medida administrativa faculta al Estado para ejecutar la enajenación forzosa y completar la nacionalización total de la principal infraestructura energética del país.
El anuncio oficial fue realizado por el administrador provisional interino de la corporación, Romanos Petrosyan, a través de un comunicado emitido en sus redes sociales. La decisión se ejecutó de forma unilateral tras expirar el plazo definitivo dictado por el Tribunal Administrativo para que los socios privados transfirieran los activos bajo las condiciones fijadas por el Poder Ejecutivo.
La resolución del Ministerio de Infraestructuras se ampara legalmente en el apartado 3 del artículo 52 de la Ley de Energía nacional y en el artículo 60 de la Constitución de la República de Armenia. Ambas normativas respaldan la intervención del Estado en sectores estratégicos cuando la seguridad o el suministro general se encuentren en riesgo inminente.
El plazo otorgado a los inversionistas privados para acordar una venta voluntaria del 100% del paquete accionario venció oficialmente el pasado 25 de mayo. Ante la negativa de los accionistas de acatar el procedimiento oficial, el gobierno de Ereván activó las cláusulas de expropiación para asumir el control operativo de las subestaciones de distribución eléctrica.
El proceso de transición hacia el control estatal fue impulsado originalmente por el primer ministro Nikol Pashinyan en junio de 2025. El Parlamento armenio validó la estrategia aprobando en segunda lectura una reforma legislativa integral que otorgó facultades extraordinarias a la Comisión Reguladora de Servicios Públicos (CRSP).

La normativa estipula que, ante una situación de alto riesgo financiero u operativo provocado por una empresa licenciataria, el Estado puede intervenir la gerencia antes de iniciar los juicios ordinarios. El propietario mayoritario de ENA es el conglomerado Tashir Capital, consorcio empresarial que pertenece al entorno del magnate opositor Samvel Karapetyan.
La crisis regulatoria escaló de forma definitiva cuando el presidente de la CRSP, Mesrop Mesropyan, desplazó a la junta directiva privada para imponer a Romanos Petrosyan como administrador provisional del Estado. El grupo transnacional Tashir Capital rechazó la intervención y radicó una demanda internacional contra el gobierno armenio ante el Tribunal de Arbitraje de Estocolmo.
Como respuesta jurídica a la demanda internacional de los inversionistas, la Comisión Reguladora de Armenia aprobó una resolución el 17 de noviembre de 2025 que revocó de manera permanente la licencia de operación comercial de ENA. La nacionalización de la red eléctrica representa un duro golpe al poder económico de la oposición a las puertas de las elecciones parlamentarias del 7 de junio.






