
⚠️ RSF registra 600 ataques contra medios en Georgia. Violencia, leyes de “agentes extranjeros” y presión política marcan un año crítico para la libertad de prensa. 🇬🇪
Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció que el gobierno georgiano ejecuta una ofensiva sistemática contra los medios independientes. El informe, elaborado junto al Centro Georgiano de Medios, Información y Estudios Sociales, describe intimidación, violencia y presión legal. “El aumento de las violaciones muestra un rápido endurecimiento del control político”, afirmó la organización.

El documento registró 600 agresiones entre octubre de 2024 y octubre de 2025, tras las protestas proeuropeas del 28 de noviembre de 2024 y la disputada victoria electoral de Georgian Dream. Los ataques incluyeron golpes, detenciones, multas y suspensión de acreditaciones. RSF advirtió que la represión “afecta a todo el país”, aunque la mayoría ocurre en Tiflis, epicentro de protestas y sede de los principales medios.
El informe subraya que decenas de periodistas sufrieron violencia física en las semanas posteriores al inicio de las marchas. “Las autoridades tratan cada vez más a los periodistas como manifestantes”, señala el texto.
Los equipos del canal Pirveli sufrieron más de 80 ataques en un año, mientras que los medios digitales Publika, No es, y Netgazeti enfrentan presiones especiales. Todas estas redacciones están vinculadas a la periodista encarcelada Mzia Amaghlobeli, cuyo caso se volvió simbólico. “No temo la cárcel, sino lo que me espera afuera”, dijo Amaghlobeli antes de su detención.
RSF denuncia que el partido oficialista impulsa legislación inspirada en Moscú. Desde la primavera de 2025, la nueva ley de “agentes extranjeros”, junto a reformas sobre subvenciones y radiodifusión, amenaza directamente a ONG y medios con financiamiento internacional. La Oficina Anticorrupción ya abrió investigaciones contra al menos seis redacciones.
La presión económica agrava la situación: empresas privadas evitan comprar publicidad por miedo a represalias. Según el informe, el núcleo del aparato represivo es el oligarca Bidzina Ivanishvili, incluido por RSF entre los “depredadores de la libertad de prensa”.

El país cayó 36 puestos en dos años en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, ubicándose en el lugar 114 de 180. RSF advierte que el retroceso democrático avanza a gran velocidad y exige la derogación de las leyes que restringen la expresión.






