
🚨 Alerta sanitaria: La ayuda internacional contra el VIH se desploma un 40% justo cuando la ciencia logra una PrEP inyectable perfecta. 📉 Crisis global: El recorte de fondos en EE. UU. paraliza los testeos de SIDA en África. ONUSIDA reducirá su personal a la mitad para 2027. 🌍
La meta internacional de erradicar el SIDA como amenaza para la salud pública de cara al año 2030 enfrenta su peor escenario en décadas. A pesar de contar con herramientas científicas sin precedentes, la arquitectura sanitaria global se está debilitando debido a un recorte drástico de los presupuestos de cooperación internacional y a reformas estructurales dentro de la Organización de las Naciones Unidas.
La ayuda internacional destinada a la salud pública se desplomó un 40% en comparación con los registros de 2023. La crisis financiera se agudizó tras la llegada de la administración de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, lo que provocó la congelación de los fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y severos recortes en el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR).
Aunque el número de pacientes en terapia antirretroviral se mantiene estable en torno a los 20,3 millones de personas, los servicios de prevención rápida se han visto gravemente afectados: las pruebas diagnósticas financiadas por PEPFAR cayeron de 23,7 millones a 19,6 millones; la detección de nuevos casos en los programas comunitarios disminuyó un 35%. y el diagnóstico precoz en lactantes sufrió una reducción del 60% en las regiones más vulnerables.

La Directora Ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, confirmó que el programa se encuentra en un proceso de transición acelerado. El plan de reforma de la ONU (UN80) impulsado por António Guterres prevé el cese de operaciones de ONUSIDA en su formato independiente a finales de 2026, transfiriendo sus competencias a otras agencias del sistema a partir de 2027.
Esta reestructuración implica una reducción del 55% en la plantilla de la secretaría del programa, que pasará de 660 a 294 empleados, y limitará su presencia directa de 85 a 54 países. Organizaciones no gubernamentales alertan que este cambio técnico podría restar influencia y representación a las comunidades de pacientes y a las poblaciones clave en la toma de decisiones.
El colapso presupuestario coincide con el mayor logro farmacológico en prevención de los últimos años: el Lenacapavir. Desarrollado por el laboratorio Gilead, este fármaco actúa como una profilaxis preexposición (PrEP) inyectable de acción prolongada que se administra solo dos veces al año, ofreciendo una eficacia cercana al 100%.
A través de convenios con el Fondo Mundial y la Fundación Gates, se diseñó un plan para suministrar versiones genéricas de bajo coste (cercanas a los 40 dólares anuales) a tres millones de personas en 120 países de bajos ingresos de aquí a 2028. Sin embargo, los países de ingresos medios quedan excluidos de estos beneficios comerciales, viéndose obligados a asumir costes elevados en un contexto de repunte de infecciones, como ocurre en América Latina, donde los contagios subieron un 13% desde 2010.

La reciente adopción de la Declaración Política sobre el VIH/SIDA evidenció las profundas divisiones ideológicas entre los Estados miembros. Al igual que en las votaciones de 2021, un bloque de países coliderado por Rusia —junto a Estados Unidos, Burkina Faso, la República Democrática del Congo y Senegal— votó en contra del documento final.
Las objeciones de Moscú se centraron en el rechazo a las estrategias de reducción de daños para usuarios de drogas inyectables, la educación sexual integral y el reconocimiento legal de los derechos de las poblaciones vulnerables. El endurecimiento de las leyes de control social en estos países sigue dificultando el acceso oportuno a los sistemas de salud pública para frenar la epidemia.






