
📈 Nota económica: Fitch mantiene la calificación de Armenia en 'BB-' con perspectiva positiva y estima un gran crecimiento del 5,2% del PIB. ⚖️ El dilema de la paz: Fitch advierte que el acuerdo definitivo con Azerbaiyán dependerá de un incierto referéndum constitucional en 2027.
La agencia de calificación internacional Fitch Ratings confirmó las calificaciones de incumplimiento de emisor a largo plazo en moneda extranjera y local de Armenia en ‘BB-‘ con perspectiva ‘Positiva’.
De acuerdo con el informe de la calificadora, los avances en las negociaciones de paz con Azerbaiyán han alejado la posibilidad de un conflicto armado a corto plazo. Sin embargo, advierte que las crecientes tensiones diplomáticas con Moscú y los requisitos constitucionales exigidos para sellar el acuerdo de paz definitivo añaden incertidumbre al panorama nacional.
Fitch evalúa que el marco de paz —que ha contado con el respaldo de los Estados Unidos— reduce sustancialmente el riesgo de una escalada militar inmediata en la región del Cáucaso. No obstante, la agencia identifica un nuevo foco de vulnerabilidad económica y geopolítica en el progresivo distanciamiento entre Ereván y el Kremlin.
Esta tensión con Rusia representa un riesgo latente para la estabilidad financiera de Armenia, dada su profunda dependencia de las importaciones rusas de trigo y energía (gas natural).

La victoria electoral del partido Contrato Civil, liderado por el primer ministro Nikol Pashinyan en los comicios parlamentarios de junio de 2026, garantiza la continuidad de las políticas macroeconómicas y el rumbo de acercamiento hacia Occidente. Sin embargo, al no haber alcanzado una mayoría de dos tercios en el Parlamento, el partido oficialista no puede reformar la Constitución de manera unilateral.
Este detalle es crítico para el proceso de paz, ya que Azerbaiyán exige que Armenia elimine de su Constitución cualquier referencia histórica a la unificación con Nagorno-Karabaj para poder firmar el tratado final.
Al no contar con mayoría absoluta de dos tercios en la Asamblea, el Gobierno armenio se verá obligado a convocar un referéndum constitucional (previsto tentativamente para 2027). Fitch apunta que este proceso popular introduce un margen considerable de incertidumbre sobre si la población aprobará o no los cambios.

En el plano estrictamente financiero, Fitch proyecta que el crecimiento del PIB real de Armenia se situará en un 5,2% para finales de 2026. Esta cifra supera con creces el crecimiento promedio del 2,9% registrado por otros países de la categoría ‘BB’.
La perspectiva positiva del país está respaldada por un aumento sostenido en las reservas internacionales de Armenia, la tendencia al alza del ingreso per cápita y políticas macroeconómicas estables y una baja dependencia directa de las exportaciones de petróleo, lo que aísla al país de la volatilidad extrema de los mercados energéticos globales.






