
🤝 ¡Pacto estratégico en Ankara! Mark Carney y Erdogan impulsan el comercio y la defensa, reavivando el debate por las armas en el Cáucaso 🇨🇦🇹🇷
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, formalizaron en la ciudad de Ankara un acuerdo de asociación estratégica destinado a profundizar las relaciones bilaterales en materia de defensa, energía nuclear, minería e inversiones.
El entendimiento incluye la hoja de ruta de un plan de acción trienal que busca impulsar el volumen de comercio desde los 4.340 millones de dólares canadienses registrados en 2025 hasta una meta de 10.000 millones de dólares. El viraje diplomático de Ottawa responde a la urgencia de reconfigurar su geografía de exportaciones para amortiguar las tensiones arancelarias impulsadas por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
El pilar de seguridad del acuerdo consolidado por Mark Carney y Recep Tayyip Erdogan genera profunda preocupación en la opinión pública del Cáucaso Meridional debido a los antecedentes documentados durante la Guerra de los 44 días en 2020.
En octubre de ese año, el Gobierno canadiense suspendió los permisos de exportación militar tras confirmarse que los sistemas ópticos y de puntería de la firma L3Harris Wescam —transferidos originalmente a Turquía con garantías de no reexportación— fueron integrados en los drones Bayraktar TB2 operados por las fuerzas armadas de Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj.
Aunque Ottawa levantó el embargó de armas en 2024 para pasar a un esquema de licencias individuales dentro de la OTAN, la firma del nuevo marco de cooperación en Ankara reaviva los interrogantes sobre la ausencia de salvaguardias públicas y mecanismos estrictos de control de uso final para evitar que los componentes bélicos canadienses vuelvan a ser desviados hacia terceros países o escenarios de conflicto armado cerca de las fronteras de Armenia.

Previo al viaje oficial de Mark Carney, la organización internacional Amnistía Internacional había exhortado al primer ministro canadiense a priorizar en su agenda institucional la persecución política en Turquía, el arresto de periodistas independientes y la judicialización del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu.
No obstante, los comunicados conjuntos emitidos tras los encuentros bilaterales situaron las demandas de derechos humanos en un plano meramente retórico, priorizando los compromisos comerciales en minerales críticos, la participación en proyectos de energía nuclear y el control de nodos de comunicación estratégicos en el Mar Negro, Oriente Próximo y Asia Central.
Analistas de la región destacan que la falta de garantías explícitas sobre la transferencia de tecnología militar plantea una seria amenaza para la arquitectura de seguridad regional. La sociedad civil en Ereván y en la Diáspora expresaron preocupación que los términos del pacto de defensa firmado con Ankara no se ejecute a expensas de la estabilidad en el Cáucaso Meridional.






